VAMOS DIRECTOS AL PRECIPICIO CON UN MONO AL TIMÓN – El Gobierno de Sánchez niega el fin de ciclo económico que marcan todos los indicadores / La evolución del PIB, el paro o el ‘ladrillo’ evidencian una notable desaceleración que el Gobierno de Sánchez no quiere reconocer / Para encontrar cifras similares hay que retroceder al inicio de la recuperación o, incluso, a los años de crisis

El ciclo económico se agota. El Gobierno de Pedro Sánchez no quiere reconocerlo y trata de relativizar la situación. Habla de «moderación» y de que el crecimiento sigue siendo «robusto».Pero los datos son tozudos. Muestran una ralentizaciónque han ido constatando numerosos indicadores publicados en las últimas semanas y que, sin excepción, han trasladado la economía a los primeros años de la recuperación o, incluso, a ejercicios en los que España se encontraba en plena recesión.

La evolución del propio Producto Interior Bruto (PIB), sin ir más lejos, así lo atestigua. El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó el último día de julio los datos relativos al avance de Contabilidad Nacional, que arrojaron un crecimiento del 0,5% en el segundo trimestre del año con una alarmante caída de la demanda interna. La cifra supuso un frenazo de dos décimas respecto al trimestre anterior, superior al 0,6% que estimaba el Banco de España y, más importante, el menor avance desde 2014.

Un dato «previsible», según el Ministerio de Economía que dirige Nadia Calviño, que además apuntó que esta situación no evitaría la mejora en la previsión de crecimiento para este año que quiere anunciar. La cifra oficial está en el 2,2%, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) o Banco de España estiman un 2,3% y 2,4%, respectivamente. Esas décimas de diferencia son las que, probablemente, quiere elevar Economía y de hecho, este mismo lunes, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ratificaba en una entrevista en La Ser recogida por Servimedia que la intención del Gobierno sigue siendo revisar al alza su previsión: “Como mínimo al 2,3%”.

Pero más allá de esto, lo realmente importante de las previsiones de estos organismos, así como de la propia Comisión Europea, es que el crecimiento en 2020 será el menor desde el inicio de la recuperación.

Crecimiento 2019. Crecimiento

BBVA Research advertía el pasado jueves de que, lejos de ser un dato «previsible», el crecimiento entre abril y junio había sido peor de lo esperado. «Tras sorprender ligeramente a la baja en el segundo trimestre de 2019, el crecimiento de la economía española podría situarse en torno al 0,5% durante el tercer trimestre». «De confirmarse lo anterior», añadían desde el centro de estudios de la entidad, «esto supondría dos trimestres consecutivos por debajo del crecimiento trimestral promedio observado en 2018». «Los datos conocidos consolidan la ralentización de la demanda doméstica, mientras que la externa recupera algo de tracción», remataban.

Al mal dato del crecimiento le siguió, apenas unos días después, el del paro. El número de parados registrados en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (Sepe) se redujo en julio en 4.253 personas, cifra que obligaba a retroceder, no hasta el inicio de la recuperación sino a 2008, cuando la recesión comenzaba a dejarse notar.

La limitada reducción se produjo, además, en un mes que habitualmente ofrece cifras positivas gracias a que la campaña de verano anima, y mucho, el sector servicios. Probablemente por ello, el presidente del Gobierno en funciones aseguró durante su fallida investidura que el desempleo bajaría de 3 millones en julio. Pero los datos, una vez más, demostraron que Sánchez se equivocaba y que el número de parados todavía supera ese nivel.

«Las estimaciones de BBVA Research indican que [corregido de variaciones estacionales y efecto calendario] el número de afiliaciones a la Seguridad Social creció en 20.000 personas, 10.000 menos que el mes pasado. La información conocida sugiere que esta pérdida de tracción se podría prolongar en el tiempo», explican a este respecto desde la señalada firma, cuyos analistas además, no descartan que en el tercer trimestre del año se pueda dar «el primer incremento trimestral del paro registrado desde el segundo trimestre de 2013».

20190807 compraventa viviendas

Todas estas circunstancias sí parecieron alertar algo más a Calviño, quien pidió «un Gobierno plenamente operativo» y defendió que las perspectivas económicas «serían más positivas» si hubiese «una situación de seguridad jurídica y de estabilidad política». La moderada inquietud, sin embargo, rápidamente desapareció del discurso del Gobierno ya que, poco después Montero retomó el mensaje que siempre esgrime el Ejecutivo cuando es preguntado por la ralentización: «España crece más que el resto, de manera robusta y sostenida».

El mensaje oficial no fue modificado ni por las preocupantes cifras de compraventa de viviendas que el INE había dado a conocer justo el día anterior. Estadística constató que en julio se cerraron poco más de 40.000 operaciones, un 9% menos que en el mismo mes de 2018. En esta ocasión, esa caída obligaba a retroceder hasta 2012 para encontrar un dato peor. Pero si la comparativa se hace con respecto al mes anterior, esto es, junio sobre mayo, el desplome asciende a un 13,8%, dato del que no existe precedente en la serie histórica que el INE comenzó en 2007.

En esta negativa evolución tuvo un papel relevante la nueva legislación vigente en materia hipotecaria, tal y como señalaron desde el portal inmobiliario Idealista. Pero también, y según ese mismo análisis, la situación económica y la «incertidumbre política», que está provocando que muchos inversores pospongan su actividad hasta el momento en el que se forme un Gobierno y cuáles serán las políticas de ese Ejecutivo en el sector del ladrillo.

El sector industrial también registró un mal dato en agosto, y con la caída de la producción del 1,8% prolongó la recesión en la que lleva meses inmerso. Y a todo ello, por supuesto, hay que sumarle el negativo contexto en el que se encuentra la economía europea y mundial. La guerra comercial y de divisas entre Estados Unidos y China, el riesgo de contracción de Alemania, la debilidad del conjunto de la zona euro y el Brexit están dibujando un escenario que ya ha llevado a muchos analistas a señalar las dos temidas palabras: recesión global.

España, evidentemente, no es inmune a estos problemas y sí, aunque la economía sigue creciendo por encima de la media europea y lo seguirá haciendo, también hay que remarcar la siguiente paradoja: al igual que la mayor actividad en el exterior fue clave en la recuperación, ese sustancial y por todos aplaudido cambio en la composición de la economíapodría convertirse, en esta ocasión, en un nuevo obstáculo.

 

ORIGEN: https://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2019/08/12/5d505a6bfc6c83d13d8b4588.html

Anuncios

¿Y tú qué opinas de esto?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s