Acuerdo socialistas y nacionalistas vascos, una bofetada para la Gestora pro PP que ha secuestrado el PSOE- Objetivo Digital

Poco a poco van cayendo por su propio peso los dogmas autoritarios de la Gestora socialista que el pasado 1 de octubre tomó el poder del Aparato al grito de “abstención al gobierno de Rajoy, no a los nacionalistas y a por la cabeza de Sánchez”. Viva el Aparato, abajo la militancia. Como casi siempre las bases, o la sociedad, van por delante de sus dirigentes. Este pacto, al igual que el que ya realizara Rajoy para nombrar a la presidenta de la Mesa del Congreso, demuestran lo que se sabe desde siempre, que no se puede, ni se debe, gobernar a espaldas de los nacionalistas.

Resulta que Pedro Sánchez estaba adelantado a ellos cuando puso sobre la mesa la necesidad hablar con los nacionalistas, que era necesario pactar entre las izquierdas y que, sobre todo, era necesario crear un gobierno alternativo al PP de Rajoy, sentado en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional a la misma hora en que estaba siendo investido con “los votos abstenido del propio Psoe”. Lo nunca visto. Lo jamás oído.

Un hito en la historia propiciado para mantener los intereses del pope Felipe González, del Grupo Prisa y su gigantesca deuda financiera, de los medios neoliberales secuestrados por el Ibex y el establishment a quien un gobierno en coalición con las nuevas fuerzas emergentes asusta y genera incertidumbres.

Una decisión de que nada cambie tan alejada para los intereses de los ciudadanos de a pie que sólo piden que los “recortes para ajustar la economía se hagan por arriba, se corte el ladrocinio, las apropiaciones indebidas, la corrupción política, etc”.

Cabe recordar que estos días han aparecido cifras de las corrupciones del gobierno del PP en Valencia, donde más de ochenta personas, entre presidentes, alcaldes, concejales, etc, están imputados: “15.000 millones de euros fueron esquilmados a las arcas públicas”. Eso supone muchas familias que podrían no haber sido desahuciadas, muchos padres o madres de familia que habrían recibido apoyo, vivienda y prestaciones para alimentar a los suyos, llevar a su hijos a la Universidad, etc.

Tanto Aznar, que pasó del “Pujol enano aprende castellano” a hablar catalán en la intimidad y a hacerle todo tipo de concesiones a los nacionalistas de CiU, como Felipe González que dio paso a un gobierno tripartito en Cataluña, o el propio Zapatero, ya se dieron cuenta del peso de los nacionalismos en una España tan plural y con sus “propias nacionalidades históricas”. Ya se dieron cuenta de que no quedaba otra que orientarse tarde o temprano a una revisión de las Autonomías que siguen en el mismo estado que cuando se crearon durante la Transición en la década de los últimos setenta y los primeros ochenta.

Que las Administraciones Territoriales tendrían que dar paso a un sistema Federal, cuyo contenido iba en el propio programa del Psoe.  Nada que no se hubiera ensayado y practicado en otros países muchos más unitarios y democráticos que el nuestro.

Era tan contradictorio y maquiavélico, plantear a un joven SG elegido por las bases, la prohibición de hablar con los nacionalistas, al tiempo que no pactar con el partido de Podemos e IU, surgido poderosamente a su izquierda, y a la vez no repetir una vez más las elecciones, que ya se veía de lejos la trampa, o dicho con otras palabras,  “que se comiera el marrón”.

Un problema irresoluble que solo podía llevar a dos conclusiones: o Sánchez se rendía a los pies de Rajoy (como posteriormente hizo la Gestora) y traicionaba el espíritu y la letra del programa electoral socialista y de sus promesas de campaña; o era coherente y dimitía. Lo primero le hubiera llevado a la papelera del Psoe y lo segundo, por decisión propia, para sorpresa mayúscula de la Gestora, lo ha llevado a convertirse en el estandarte de la Militancia. Eso no se lo esperaban.

Tan nervioso se puso el establishment neoliberal del Psoe, encarnado en un Aparato que miraba más por sus puestos de trabajo y privilegios que por la coherencia del Psoe, que a la voz de Felipe y su brazo mediático Prisa, se pusieron manos a la obra. “No me voy de aquí [de Ferraz] sin la cabeza de Pedro Sánchez”, dicen que clamaba la virtual jefa en la sombra del Psoe oficialista, bajo la batuta de González. Y así, poco les importó arrebatar micrófonos a la Ejecutiva Federal legal, pisotear su legalidad y vigencia, mientras no se formara gestora del SG, y decirle a gritos: “tú cállate que no eres nadie, ya no eres SG, eres un militante de a pie [antes incluso de que Sánchez dimitiera por evitar que se alargara más el bochorno y el daño al Psoe]”.

Efectivamente, el SG dimitió y pocas semanas después, ante el baño mediático y paseíllo de las nuevos “autoridades del Psoe”, presentó su acta de diputado “porque no podía traicionar las promesas con las que cinco millones y medio de votantes y militantes me dieron su voto”.  Antes de esta dimisión, en sus últimas apariciones, Sánchez ya estaba anunciando que “un gobierno alternativo a Rajoy era posible, que existían 180 escaños en el Parlamento y que había que intentar que todos ellos le dieran el voto al Psoe”.

Un gobierno alternativo era posible, salvo por la saña del propio Aparato socialista que “disparaba balas envenenadas a Sánchez con la cantinela de los peores resultados” a sabiendas de que Rubalcaba los había tenido mucho peores, y dejaba el camino despejado a Rajoy y al PP, quien realmente y con datos en la mano “si que había tenido los peores resultados de su historia”. El Psoe se estaba suicidando a sí mismo, y todo por la caza de un hombre que, elegido por las bases, se les estaba revelando como un auténtico líder de las negociaciones y no como un muñeco maniatado al que habían puesto de plato principal que se comiera la Abstención, que dimitiera y echarle las culpas de todo.

La historia todos la sabemos. En el mismo momento en que Sánchez dimitió una marea imparable de firmas y movimientos de #MilitantesEnPie, #PlataformasApoyoSánchez, y avalanchas de firmas espontáneas pidiendo Congreso y Primarias ya, surgieron como hongos tras la lluvia por toda España. A la Gestora, a Susana, González, Rubalcaba, Madina, Valenciano y otras viejas glorias perdedoras del Aparato, la jugada les quedó a medias. Resulta que con su dimisión coherente, el líder al que creían haber matado, se les escapó vivo y ahora anunciaba que “cogería su coche y viajaría agrupación por agrupación por toda España para devolver la voz a la militancia” a quien de forma tan grosera y antiestatuaria les fue robada.

Por si esto no fuera suficiente, de los 85 diputados socialistas en el Congreso, 15 prefirieron mantener su coherencia y en conciencia votaron No a Rajoy. Lo que originó que la Gestora inicia una purga nunca vista en la política interna del Psoe, apartando de sus portavocías a los llamados díscolos. Estos, y otros muchos SG, de las grandes Federaciones territoriales (Cataluña, Madrid, Valencia, Murcia, Galicia, Cantabria, Euskadi, Castilla León, Murcia, Baleares, Canarias…) rogaron, imploraron a la Gestora que permitiera una abstención técnica a 11 diputados “si tan importante era la gobernabilidad para la Gestora o para el Aparato socialista, o para Susana, o quizá para Felipe Gonzalez, el Ibex y el Grupo Prisa”.

Ahora,  Idoia Mendía, muy afín a Sánchez y defensora del No a Rajoy hasta el último minuto, avalista de las Plataformas por el Congreso y Primarias ya, ha cerrado un acuerdo con el Partido Nacionalista Vasco, aquel cuyo portavoz en Madrid Aitor Esteban ya tenía pactados con Sánchez los apoyos. Cualquier día Miguel Iceta, cierra un pacto de gobierno con el equivalente a Podemos, Catalunya si que es Pot, o Podem de Ada Colau. Y a buen seguro que lo hará. Porque una de las artes de la buena política es la negociación y el consenso; una de las perversiones de la mala política son los dogmas, los autoritarismo y las revanchas. Justo el camino emprendido por la dirigencia no legitimada por las bases del Psoe.

El acuerdo cerrado por Idoia Mendía e Íñigo Urkullo para la gobernabilidad de Euskadi, ha sentado como una patada en la boca de la Gestora, muy entretenida en represalias políticas y cortando cabezas hasta dejar al aparato esquilmado a su imagen y semejanza, y desde luego muy alejado de la elección de las bases a quienes no consideran preparadas ni maduras para elegir a los dirigentes adecuados (muy del siglo XVIII y alejado de la política socialista moderna en Europa). Pero no han podido decir No.

Ahora se les cae uno de los argumentos trampa con los que perpetraron el acoso y derribo del líder. ¿Cual será el siguiente?. Quizá decidan pinchar el coche de Pedro Sánchez, o cerrar las puertas de la Casa del Pueblo a los militantes, o suspender de militancia a todas las bases… ¿Creen que podrán cerrar el campo con sus puertas de cartón piedra?

Origen: Acuerdo socialistas y nacionalistas vascos, una bofetada para la Gestora – Objetivo Digital

Anuncios

¿Y tú qué opinas de esto?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s