Casi la totalidad del pequeño comercio coruñés ha estado representado en la manifestación que ayer jueves por la tarde recorrió las calles de la ciudad, y que organizó la Federación Provincial de Empresarios.
Más de seis mil personas, según las cifras de la organización, o seiscientas según la fuerzas del orden, han participado en la marcha para reclamar al Ayuntamiento una mayor implicación con el sector, que vive en estos momentos una situación crítica, y que se ha visto agravada en los últimos años por la apertura de grandes superficies comerciales en la ciudad.
La marcha, que se ha desarrollado con normalidad, arrancó a las 19:00 horas del Obelisco y culminó, tras recorrer varias calles, en la plaza de María Pita, donde Miguel Agromayor, presidente de la Federación Provincial, ha leído un manifiesto en el que se ha atacado duramente, entre otros puntos, la gestión del tráfico urbano o el carril bus.
Los comerciantes critican las actuaciones del Ayuntamiento, especialmente la creación del carril bus, la colocación de bolardos, o la ampliación de las aceras de muchas calles de la ciudad, lo que ha dejado sin plazas de aparcamiento en superficie a algunas áreas comerciales. Situación que se une a la proliferación de grandes áreas comerciales, «a las que se les da todas las facilidades mientras que nosotros somos los granes olvidados y el consistorio no cesa de ponernos obstáculos para hacernos aún más difícil la vida», dijeron los manifestantes.
A las elevadas cifras de seguimiento de la manifestación hay que sumar el apagón y cierre de los comercios, que según los organizadores de la protesta, secundó más del 90% del comercio, con la excepción de las franquicias de las grandes cadenas. Pero desde el ayuntamiento rebatieron el anterior porcentaje y aseguraron que apenas había tenido eco el llamamiento a un apagón generalizado.