Santiago Abascal: «ERC y los nacionalistas nunca van a encontrar un Gobierno tan debilitado» / «Urge que España se haga respetar en Europa» / «La izquierda utiliza el cambio climático, el multiculturalismo y la ideología de género para provocar enfrentamientos. Ha convertido estas cuestiones en algo más que un dogma: una religión con sus conceptos de pecado y salvación» /«Se ha hablado de un Gobierno apoyado por los 221 escaños que suman los socialistas, el PP y Ciudadanos. Esta fórmula sería un mal menor porque evitaría disparates en materia económica y podría empezar a restaurar el orden constitucional en Cataluña. Vox haría una oposición leal a ese Gobierno»

Santiago Abascal rompe su silencio en esta entrevista, que es la primera que concede desde las pasadas elecciones. Recibe a ABC en su despacho en el Congreso con unas vistas espectaculares del sur de Madrid. Está animado y de buen humor.

Al final, el líder de Vox se presta a hacerse unas fotos frente a los leones de la puerta principal del edificio, lo que provoca que varias decenas de personas se acerquen para estrechar su mano. En ese momento pasa por allí el ciclista navarro Miguel Indurain, que intercambia unas palabras con él.

¿Qué opina sobre la resolución del Tribunal de Justicia de la UE que considera que se vulneraron los derechos de Junqueras?

Estoy en total desacuerdo con ese fallo. España está sufriendo un gravísimo ataque por parte del independentismo catalán a su soberanía y, por lo tanto, a su Constitución. A este ataque se añade esta sentencia. Después de que varios países europeos han cuestionado y humillado a nuestra Justicia, ahora este tribunal de la UE da oxígeno al proceso golpista en Cataluña. Los «eurosumisos» nos piden que acatemos y respetemos en silencio esta nueva humillación a España.

Pero lo único que hay que defender y respetar es la soberanía nacional, que pertenece a todos los españoles y que no puede ser cuestionada desde oscuros despachos de Bruselas o en infames negociaciones entre el Gobierno de Sánchez y los enemigos declarados de la nación.

¿Qué va a hacer Vox para concretar su rechazo a esa resolución?

Exigiremos en las instituciones europeas un respeto a nuestro país. Actuaremos con toda nuestra fuerza parlamentaria y estaremos atentos para intervenir en todos los procesos judiciales y, llegado el caso, llamaremos a una gran movilización nacional contra este ataque a nuestra soberanía, a la Constitución y a la unidad nacional.

Urge la ilegalización de los partidos separatistas, la suspensión de la autonomía catalana y la detención de los cabecillas del golpe.

Algunos, como Torra, condenado por negarse a retirar los lazos amarillos de los edificios públicos, están al mando de las instituciones. Y urge que España se haga respetar en Europa.

¿Cree que Puigdemont podrá volver a España con inmunidad como europarlamentario?

Si Puigdemont pone un pie en España, digan lo que digan los tribunales europeos, hay que detenerlo y ponerlo a disposición judicial.

Hay que seguir exigiendo a estos teóricos aliados que tenemos en Europa que respeten nuestra soberanía nacional porque eso es respetar nuestra convivencia, el orden constitucional y la seguridad en las calles.

¿Esperaba el fuerte incremento de Vox en las pasadas elecciones de noviembre? ¿Qué factores han concurrido para explicar este ascenso?

En un contexto de profunda división en la sociedad española y de una crisis territorial causada por los separatistas, Vox ha sido vista como una fuerza de unidad y concordia nacional que ha sabido enfrentarse al discurso separatista y al del revanchismo histórico, impulsado por Sánchez al exhumar a Franco. Nuestro mensaje ha sido claro y ha llegado en estos tiempos de zozobra como alternativa a la dictadura ideológica de la izquierda.

¿Se ha convertido Vox en una alternativa de Gobierno?

Cuando Vox surge, muchos pensaban que era un partido condenado a tener un techo de un millón de votos y una mínima representación electoral. Manteniendo la coherencia y los principios desde sus inicios, sin ocultar nuestro mensaje y siendo contundentes, hemos ido ganando fuerza y apoyos.

Estamos convencidos de que tenemos mucho potencial de crecimiento y de que Vox puede ser una alternativa patriótica, social, en defensa de la unidad de España, de la libertad y del orden constitucional en la que cabe mucha gente de distintas etiquetas políticas.

¿Cómo son las relaciones con Pablo Casado?

Son muy buenas. Tengo una excelente relación desde hace muchos años. Esa relación se mantiene y es positivo que haya interlocución entre las dos fuerzas políticas. Pero son dos fuerzas distintas, con mensajes claramente diferenciados. Resulta lógico que haya una confrontación en el terreno ideológico y las propuestas programáticas. Y eso va a seguir ocurriendo.

¿Va a mantener Vox sus apoyos al PP en los Gobiernos de Andalucía, Murcia y Madrid?

Es lógico que Vox intente condicionar a esos Gobiernos en función de la representación que obtuvo en aquellas elecciones. No vamos a redoblar la presión por haber obtenido mejores resultados en las generales. Lo que sí creemos es que quienes tienen en la mano la estabilidad de esos Gobiernos son el PP y Ciudadanos. Son ellos los que decidirán si se comportan como en Andalucía, o como en Madrid, donde se están dificultando las cosas.

En Madrid, a diferencia de Andalucía, la interlocución es casi nula y pretenden que Vox tenga que asumir trágalas y que apoye cualquier propuesta que se ponga sobre la mesa a pesar de que no se llame a Rocío Monasterio. Eso no va a ser posible. Tendrán que reflexionar.

¿Cree que habrá investidura tras un un pacto entre el PSOE y ERC?

Pedro Sánchez está dispuesto a cualquier cosa con tal de ser presidente del Gobierno. No tiene escrúpulos, no tiene principios, sólo busca el poder. Y, por otro lado, ERC y los nacionalistas jamás van a encontrar un Gobierno tan debilitado. La tentación de agarrar del ronzal al Gobierno es muy grande para los separatistas.

Esto es lo más indeseable porque hay otras alternativas que deberían haberse explorado.

¿Cuáles son?

Entendemos que la fuerza política que ha ganado las elecciones gobierne, pero con el programa con el que se ha presentado a las urnas. Por ello, creemos que sería un mal menor un Gobierno del PSOE en solitario, pactando con las fuerzas políticas que estén más cerca.

Se ha hablado de un Gobierno apoyado por los 221 escaños que suman los socialistas, el PP y Ciudadanos. Esta fórmula sería un mal menor porque evitaría disparates en materia económica y podría empezar a restaurar el orden constitucional en Cataluña. Vox haría una oposición leal a ese Gobierno.

Pero si hay un pacto entre PSOE, Podemos y ERC, haremos una oposición frontal.

¿Peligrará el régimen del 78 si gobierna el PSOE con esos aliados?

No tengo ninguna duda. Está en peligro en la medida en que uno de los socios de ese Gobierno en ciernes ha aprendido las lecciones políticas en Venezuela, donde se han forzado las costuras de la Constitución en beneficio de una dictadura. Tememos también por el ataque a la Monarquía Parlamentaria y por la unidad nacional. España no ha estado nunca en mayor riesgo.

¿Por qué Vox no se ha sumado a una abstención que evitaría que Sánchez se echara en brazos de los independentistas?

Para ser coherentes con nuestros electores, no como Sánchez que prometió no pactar con los comunistas. El problema es que Vox ha dicho en todos sus actos que, por acción u omisión, nunca votaría al PSOE, que nos ha demonizado como fuerza política. No podemos cambiar nuestro mensaje, pero también hemos dicho al PP y Cs que no les reprocharíamos esa abstención.

A veces se han escuchado voces discordantes en el partido en asuntos como cuando Sánchez llamó a La Moncloa a las fuerzas políticas…

Es verdad que, en ocasiones, la exposición a los medios y la necesidad de responder corriendo en una rueda de prensa a una pregunta, hace que haya reflexiones precipitadas que luego tenemos que matizar.

¿Le molesta que digan que Vox es un partido de extrema derecha?

No, ni es justo ni me identifico con esa calificación. No me siento aludido. Ello sólo muestra la debilidad del discurso de una izquierda que no es capaz de combatirnos con argumentos.

Da la impresión de que Vox ha marcado cierta distancia con partidos como los de Salvini, Marine Le Pen, Urban, etcétera. ¿Cuál es la razón?

Yo creo que lo que está en tela de juicio es la soberanía de las naciones por el ataque del globalismo y de las elites de Bruselas.

Ante eso no se puede responder con una plataforma internacional con un discurso unitario en el que todos digamos lo mismo. Somos partidos que coincidimos en unas cosas y en otras, no. Pero no tenemos complejos en hablar con ellos. Le recuerdo que en el Parlamento Europeo hemos elegido estar en el grupo de los conservadores y reformistas y no en otro.

¿Es Vox partidario de reformar la Constitución?

Sí, somos partidarios de hacer retoques en la Constitución, pero sería insensato decir que podemos hacerlos.

Ahora es el momento de defender el orden constitucional, el imperio de la ley y la unidad nacional. No hay mayoría para reformar la Constitución.

¿Habría que reformar también el poder judicial?

Pensamos que está demasiado relacionado con la política.

Sería bueno que los jueces pudieran elegir sus órganos de representación. Hoy los jueces tienen demasiado miedo a los políticos y están demasiado pendientes del clima social. Lo que hemos visto con la sentencia del Supremo es muy llamativo. Ahí están las posiciones a favor de la rebelión del instructor, de la Fiscalía, de la abogacía del Estado y del propio Jefe del Estado. Cuando llega Sánchez a la Presidencia, cambia el criterio de la abogacía y luego el tribunal elude la condena por rebelión. Creemos que ha habido una presión y que esa presión ha surtido efecto.

Gran parte de la sociedad no entiende la posición de Vox en materia de violencia de género. ¿No están pagando ustedes un alto precio por ello?

Es probable que sea uno de los mensajes que nos está costando más explicar. Pero decimos lo que pensamos y trataremos de explicarlo mejor. La izquierda está usando este asunto para fomentar la división.

La izquierda utiliza el cambio climático, el multiculturalismo y la ideología de género para provocar enfrentamientos. Ha convertido estas cuestiones en algo más que un dogma: una religión con sus conceptos de pecado y salvación.

https://www.abc.es/espana/abci-santiago-abascal-y-nacionalistas-nunca-encontrar-gobierno-debilitado-201912221927_noticia.html

¿Y tú qué opinas de esto?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s