El seguimiento de los sucesivos paros sigue siendo de en torno al 95%, pero sin incidentes de relevancia y con una apreciable actividad en los puertos, ya que los paros sólo afectan a las horas impares y se están cumpliendo los servicios mínimos.

En términos absolutos, no son tantos los estibadores. Pero su poder es mucho mayor que su número. Tienen esos pocos miles en su mano la capacidad de paralizar la carga y descarga en los muelles españoles, lo que significa nada menos que el 86% de las exportaciones y el 60% de las importaciones nacionales. Una partida clave para la economía española.
El vicepresidente de la Plataforma de Inversores de Puertos Españoles (PIPE), José Luis Almazán, estima que tener los puertos parados le costaría a la economía española 50 millones de euros al día.
Baste decir que la primera semana de huelga en el sector de la estiba durante el mes de junio de 2017 se ha saldado con más de 36 millones de euros de pérdidas y con la decisión de la naviera danesa Maersk, la mayor del mundo, de desviar a Tánger (Marruecos) parte del tráfico que ahora pasaba por el puerto gaditano de Algeciras.
Según los datos que las Autoridades Portuarias y las empresas que operan en los puertos han trasladado a Puertos del Estado, las tres jornadas de huelga han generado unas pérdidas de más de 36 millones de euros, unos 12 millones de euros por día.
A estas pérdidas habría que sumar, según el Ministerio de Fomento, el incremento de los costes que ha supuesto para los cargadores el recurso a cadenas logísticas alternativas.
Un sector, pues, estratégico el de la estiba, que se resiste a su liberalización y reclama, al menos, una negociación previa que preserve sus condiciones favorables de trabajo, un coto cerrado con sueldos muy por encima de la media. Cierto es también que se trata de un trabajo duro, con turnos de trabajo a cualquier hora del día y de la noche que se conocen con solo 48 horas de antelación, desplazamientos de cargas de varias toneladas, y descargas en medio de temporales, o a altas temperaturas en verano.
Ante esta situación catastrófica para la economía nacional, los sindicatos y la patronal Anesco retomaron las negociaciones el martes 13 de junio, en vísperas de la huelga ininterrumpida de 48 horas convocada para el miércoles y el jueves. Sin resultado.
Como no hay acuerdo están previstos más paros intermitentes para los días 19, 21 y 23 de junio.
GALICIA
En Galicia, son varios centenares los trabajadores de la estiba que han sido convocados por los sindicatos del sector a secundar las huelgas que comenzaron en febrero de 2017. Participan en los paros buena parte de unos 250 empleados fijos de la Sociedad Anónima de Gestión de Estibadores Portuarios (Sagep), varios centenares que son eventuales y una veintena más de los puertos autonómicos.
Estibadores por puerto en Galicia
Vigo 110 estibadores
Marín 10
Vilagarcía 4
La Coruña 24
Ferrol 12
Según asegura el secretario de la FGAMT-CIG de Pontevedra, Xabier Aboi, de llevarse a cabo el decreto, en pocos años los puertos españoles «se convertirían en una jungla, los trabajadores indefinidos serían despedidos, pagando las autoridades portuarias los despidos, y quienes quedarían con tremendo negocio serían tres o cuatro grupos de empresas potentísimas», ha asegurado. En lugar de los estibadores despedidos «se contrataría a empleados temporales en condiciones precarias y los puertos dejarían de ser un servicio público para convertirse en un negocio de las grandes compañías». La CIG tilda por eso la actuación del Gobierno de «ERE encubierto, pagado con gastos públicos».
El primer día de huelga prevista por los estibadores, el 5 de junio de 2017, fue secundada al 100%, según confirmaron tanto los sindicatos del sector como los responsables de los principales puertos de la Comunidad. Enrique López Veiga, el presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo –el puerto gallego más perjudicado por los conflictos que está generando la liberalización del sector– corroboró el seguimiento de los paros por la totalidad de los trabajadores y señaló que aunque se habían ajustado a lo previsto y las horas de trabajo se llevaron a cabo con normalidad, las consecuencias para un puerto y una ciudad como Vigo supone un daño grave a la economía.
«El esquema fijado de paros no es razonable, hay que sentarse a negociar. El decreto era una obligación inexorable, y la liberalización del sistema de estiba es un hecho», añadió el presidente del puerto vigués. Agregó que las navieras no pueden permitirse los retrasos que se están produciendo y que si esto continúa se irán a otros destinos. La ciudad olívica cuenta con el mayor sector estibador de Galicia, un total de 110 trabajadores.
Tras el día 5 de junio, las siguientes jornadas de huelga se produjeron los días 7 y 9 de junio, con seguimiento alto de los estibadores en Galicia. Están previstos más paros para los días 19, 21 y 23 de junio. Además de este calendario, los estibadores han fijado un paro continuado de 48 horas que se iniciará, previsiblemente, el próximo 14 de junio, si fracasan las negociaciones del día anterior.
El presidente del comité de personal de la Sociedad Anónima de Gestión de Estibadores Portuarios de Vigo, Sagep, Manuel Río, reconoció que la sentencia europea «hay que cumplirla», si bien ha censurado que se quiera «echar a 6.000 trabajadores a la calle para contratar a otros más baratos». Por eso insiste en que Gobierno y patronal tenían que «haberse sentado y haber negociado». Parece que han captado el mensaje, ante las pérdidas cuantiosas que está produciendo la huelga, y el martes 13 de junio se entablarán conversaciones para tratar de llegar a un acuerdo.
ASTURIAS
Estibadores por puerto en Asturias
Gijón 50 estibadores
Avilés 47

Los estibadores de los puertos de Gijón y Avilés secundan al cien por cien las jornadas de paros que han tenido lugar hasta ahora en este mes de junio. La huelga se ha convocado para las horas impares en las instalaciones portuarias de todo el país, sin que se hayan producido incidencias, han informado fuentes sindicales.
En el puerto de Gijón, los paros sólo afectan a medio centenar de trabajadores, ya que los empleados de la terminal de graneles (EBHISA) no están llamados a la convocatoria.
En el de Avilés, el seguimiento de los paros también es del cien por cien por parte de los 47 estibadores sujetos a convenio colectivo, y que mantienen una postura «sin fisuras».