Medio Rural aplica la ley en la defensa de la riqueza de la pesca fluvial de Galicia en el caso de la mortalidad de pescados en el Ulla
- Según la normativa en vigor, siempre que tiene conocimiento de un caso de este tipo, la Consellería está obligada por la Ley 7/1992, del 24 de julio, de la Pesca Fluvial de Galicia, a abrir el correspondiente expediente
- Según las primeras estimaciones provisionales, la muerte de los pescados pudo deberse la un fallo en la depuradora de aguas residuales de este municipio
- Por lo de ahora se han recogido 1.350 ejemplares de trucha en un tramo de 1,5 kilómetros de este río a su paso por el ayuntamiento lugués de Monterroso
Santiago, 24 de agosto 2011.- La Consellería de Medio Rural, como departamento competente en materia de conservación de la naturaleza, aplica la Ley /1992, del 24 de julio, de la Pesca Fluvial de Galicia, en la defensa y fomento de la riqueza piscícola delante de la mortalidad de pescados en el río Ulla a su paso por el ayuntamiento lugués de Monterroso que, según las primeras estimaciones provisionales, pudo deberse a un fallo en las instalaciones de la Depuradora de Aguas Residuales del citado municipio.
Tal y como establece la mencionada ley, en su título cuarto (artículo 28), de “control y policía de aguas continentales”, corresponde a los agentes facultativos medio ambientales de Conservación de la Naturaleza velar por el “cumplimiento de los preceptos establecidos en esta ley y denunciar las infracciones que contra a misma se produzcan, teniendo, la tales efectos, la consideración de agentes de la autoridad”.
También de acuerdo con la normativa vigente, el expediente abierto por estos agentes seguirá el procedimiento legal habitual. Será el Servicio Jurídico Administrativo del departamento territorial de Lugo de la Consellería de Medio Rural lo que se encargue de gestionar el expediente y de determinar que vía jurídica se sigue, tras demandar a las partes implicadas la información que estime oportuna para la resolución del dicho procedimiento.
Si así se considera el instructor, el caso podría pasar a la Fiscalía por un presunto delito ecológico, pero hace falta destacar que el hecho de abrir el correspondiente expediente por parte de Medio Rural no presupone que el procedimiento derive, necesariamente, en sanción o que pase a la Fiscalía. Esto será algo que determine la marcha del propio proceso.
Procedimiento legal previsto
Sobre este tema, el consejero Samuel Juárez, respondiendo a preguntas de los medios de comunicación, remarcó hoy en el Courel, que es deber y competencia de Medio Rural vigilar la conservación de la fauna y flora de los ríos. Subrayó que “la apertura del expediente es un procedimiento legal previsto para investigar y depurar responsabilidades sobre el daño causado en un entorno natural, que se tiene que desarrollar y sacar conclusiones”. “Lo que no se hace desde la Consellería de Medio Rural es prejuzgar lo que se deriva del expediente”, aseguró.
Asimismo, Juárez señaló que le sorprende que “se le eche la culpa a la Xunta, cuando la instalación es de titularidad municipal”. Apostilló que “cuando un político es responsable de algo tiene que asumir esa responsabilidad, al tiempo que explicó que el hecho de que un responsable político pida ayuda o colaboración la otra administración para resolver un problema no le exime de su responsabilidad”.
Pescados muertos
La aparición de pescados muertos en un tramo del río Ulla a su paso por el ayuntamiento lugués de Monterroso pudo deberse, según las primeras estimaciones provisionales, a un posible fallo en la depuradora que habría causado una obstrucción en los conductos de las aguas residuales, razón por la cual las aguas sin tratamiento fueron a parar al río. Hasta ahora se han recogido unos 1.300 ejemplares de trucha, incluyendo las recogidas esta mañana.
Pendientes aún de confirmación definitiva, se estima que la falta de oxígeno en el agua, producida por la contaminación orgánica, puede ser una de las principales causas de estas muertes, consecuencia de ese posible fallo en la estación depuradora. Al tiempo, no se descarta que las abundantes lluvias incidieran también en la calidad del agua, al verse la EDAR sobresaturada por la excesiva cantidad de caudal que fue a parar a sus instalaciones.
Los técnicos de Medio Rural trabajaron, desde el pasado lunes, en las tareas de retirada de los pescados muertos en las cercanías del tramo de 1,5 kilómetros del río Ulla afectado. Los ejemplares recogidos se trasladan al Centro del Veral, donde se están a estudiar, a través de necropsia y análisis toxicológicos, diferentes muestras de los mismos, para determinar las causas de la mortalidad. Algunos de los pescados que ya están en el centro fueron congelados para su posterior análisis, antes de la eliminación de los restos por parte de un gestor de residuos autorizado.