Las empresas aguantaron en 2020 artificialmente pero ahora vienen las quiebras

Las empresas aguantaron en 2020 artificialmente pero ahora vienen las quiebras

Hemos visto cómo ha habido un bloqueo para las empresas. Muchas empresas han tenido que cerrar como resultado de las restricciones relacionadas, y muchas personas cuyos ingresos dependen de estas empresas han perdido sus puestos de trabajo.

Todo esto ha dificultado la supervivencia de muchas empresas, ya que sus fuentes de ingresos se han agotado. Para ayudar a estas empresas y, por tanto, proteger los puestos de trabajo y la economía en su conjunto, el BCE y los diferentes gobiernos impulsaron medidas que apoyan los préstamos de los bancos a las empresas. Esta acción ha permitido mantener muchas empresas a flote, eludiendo la quiebra.

Si nos basamos en los datos vinculados al primer semestre de 2020, tenemos que en países como Reino Unido, Francia y España vieron caer las quiebras en un 20-40% anual. Es decir, se produjeron menos quiebras de las que deberían en un momento de un desplome histórico del 22% interanual en el caso de España.

La caída de las quiebras tiene una traducción… Se están manteniendo a flote empresas que engullen recursos y dejan deuda ya sea pública vinculada a los déficits, o privada para la obtención de liquidez que permita mantener a las empresas a flote, las conocidas como empresas zombies.

Empresas zombies y el peligro de la política monetaria más laxa jamás vivida

Se ha hecho todo lo posible para evitar que las empresas acabaran entrando en procedimientos de concursos de acreedores que colapsaran los juzgados mercantiles, ya saturados antes de la pandemia. No solo estamos hablando de recursos y garantías, sino que recordemos que el Gobierno decretó una moratoria concursal por la que el deudor no tiene la obligación de solicitar concurso hasta finales del año, y tampoco lo pueden hacer sus acreedores.

Si atendemos a los datos, la moratoria concursal ha reducido notablemente el número de concursos, que ha ascendido a 4.290 procedimientos durante los tres primeros trimestres de 2020, frente a los 5.478 correspondientes al mismo período de 2019.

Con ello, se busca esquivar la liquidación de empresas con problemas transitorios de liquidez, pero que puedan ser solventes en el medio plazo, en un contexto de gran incertidumbre económica que no permite discernir correctamente entre empresas viables e inviables.

Todas estas medidas nos llevan a una mayor tasa de supervivencia de empresas no viables, lo que puede acarrear efectos negativos en la necesaria reasignación de factores productivos y recuperación de la actividad empresarial en su conjunto en el medio plazo. Si las empresas no se reestructuran, se mantiene una estructura empresarial que es un lastre y no se adapta a la realidad.

Puede pensarse que está plenamente justificado canalizar recursos si, como contrapartida, el tejido productivo se mantiene. Pero una cosa está clara, todo ello se hace incrementando notoriamente el riesgo, una socialización de las pérdidas de los sectores más afectados por la pandemia. La pregunta clave es cual es el nivel de riesgo que se está dispuesto a asumir y el coste de oportunidad que implica no transformar sectores que están lastrando la economía.

Todas estas medidas, si son sostenidas en el tiempo, nos envía a una mayor tasa de supervivencia de empresas inviables, que, si no están acompañadas de refinanciaciones bancarias o nuevo crédito desaparecerían en un breve plazo. Y ese es el quid de la cuestión para 2021, su desaparición.

Desde el punto de vista bancario, las entidades financieras se han enfrentado a un dilema. Por un lado, deberían mantener o aumentar sus préstamos y, de hacerlo, los mayores riesgos incurridos acaban reduciendo la capacidad de los bancos para otorgar préstamos, ya que deben digerir mayores pérdidas. No es de extrañar que las cotizaciones bancarias hayan caído por debajo a la crisis de 2008.

La banca debe estar atenta. Las medidas ofrecidas maquillan si un prestatario está en problemas o no. Normalmente, el indicador más obvio son los pagos pendientes. Durante la crisis, los bancos de muchos países han concedido a los prestatarios una pausa para afrontar los préstamos, ya sea por iniciativa propia o en virtud de una moratoria. En consecuencia, los bancos no pueden evaluar el riesgo de los prestatarios y deben basarse en información más cualitativa.

COMENTARIOS:

  • En la industria del petróleo o minería, se cuantifican los beneficios de la extracción y venta del producto. Pero extrañamente no se cuantifica el costo de contaminación de los recursos hídricos, teniendo en cuenta que un barril (159 litros) de agua (manantial o deshielo) tiene 3 veces el valor de uno de petróleo.
    Lo mismo ocurre con este desastre económico que se avecina. Todos cuantifican y justifican el daño a la industria, debido a que se salvan vidas sin siquiera clasificar quienes son los que están expuestos al ataque de la enfermedad.
    La mortalidad aumenta en las crisis económicas, por angustias, que derivan en enfermedades coronarias, mentales, suicidios, otras.
    Ejemplo: “Entre 1990 y 1994, la mortalidad estandarizada
    por edad aumentó un 30 por 100 en Rusia y la esperanza de vida de los varones cayó
    de 64 a 58 años (la de las mujeres, de 74 a 71). Más del 75 por 100 de la caída de la
    esperanza de vida se debió a los aumentos de mortalidad de varones en edad laboral,
    sobre todo por causas externas y por enfermedad cardiovascular (Notzon et al., 1998;
    Walberg et al., 1998; Shkolnikov et al., 2001).”
    Pero aunque es posible lograr una aproximación de los futuros fallecidos por causas económicas, sólo escucho expresiones de apoyo a un gobierno que ha puesto en cuarentena a una población activa, que debe producir para sustentar el sistema.

  • Se está cocinando a fuego lento la explosión perfecta. Tanta calma después de una contracción del 10,5% es para preocuparse y mucho. Debería de haber un «totum revolutum» de maricón el último y la locura instaurada «modo survive» de un periodo “zombie apocalypse” y sin embargo:
    – Las quiebras, testimoniales.
    – El paro, sí pero que con la que está cayendo no arranca (posiblemente cocinado).
    – La mora, psssh, ni está ni se la espera.
    – La vivienda, bajadas testimoniales y los “gurús económicos” aventurando que en el 2021 recuperan el terreno perdido.
    – El IBEX, a 8.500 puntos la semana pasada (sólo un 15% menos que antes del COVID), el resto de renta variables mundiales, máximos sobre máximos.
    – El déficit del Estado en el 2020 en el 11,7%
    – La deuda en el 120% galopando.

    Un año llevamos ya con el COVID, un año!. Y la economía, con los datos dados más que “costipadilla” debería de estar catatónica… Seguiremos esperando a ver qué ocurre! 🍿

     

  • esumiendo: resumen resumido…

    El Estado estaba entrampado hasta las trancas antes de llegar esto.

    El Estado está ahora entrampado hasta las trancas y las gónadas.

    El Estado ha favorecido que el sector privado se entrampe hasta las trancas, las gónadas y los higadillos.

    La banca, a la cuál se buscaba favorecer, está entrampada. Tanto que, a su vez, tiene al Estado entrampado ya de por sí hasta límites inimaginables.

    Sobrevendrán los concursos (cuando les dejen, que no se puede todavía) y festival de la risa (horror).

    Un poco más para el Estado por el FOGASA y los avales.

    Un drama para el asalariado que, con todo lo que va a pasar, va a tener que volver a pelear a un terreno con un paro del 22% (inactividad, como nos descuidemos, llegaremos a la tonta cifra de más del 32%).

    La empresa… reinvention tour, el que pueda. Que, mira, un espaldarazo para la mediana y grande, que lo llevarán “mejor” por las oportunidades que va a dejar la pequeña. Y sin mencionar a los fondos, claro.

    El drama está servido en bandeja de plata.

    Sálvese el que pueda (redimensionamiento, pasarlas putas los próximos 10 años).

    Y recemos para que el Estado siga siendo lo suficientemente atractivo o necesario para que terceros lo sostengan.

    Y ahora me viene a la mente UK. El porqué lo veremos dentro de 2 años, con batacazo similar al nuestro le tendremos de espejo.

    No vienen curvas, vienen precipicios.

    FUENTE: https://www.elblogsalmon.com/empresas/empresas-aguantaron-2020-artificialmente-ahora-vienen-quiebras

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