El Gobierno de Sánchez & Iglesias: carrera por subir impuestos, contrarreforma laboral y pensiones imposibles | Macroeconomía

Preocupación entre los empresarios. “Es lo contrario de lo que necesita la economía de España”.
El acuerdo alcanzado entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias dará un lugar a Gobierno que, si consigue los apoyos necesarios tanto para su formación como para implantar las medidas que así lo requieran, presenta unas líneas claras de actuación en materia económica: nuevos y mayores impuestos, subidas de pensiones que elevarán más todavía la presión sobre la Seguridad Social, modificar de manera sustancial la reforma laboral que llevó a cabo el Ejecutivo de Mariano Rajoy e intervenir en el mercado inmobiliario.

PENSIONES: UNA SUBIDA IMPOSIBLE
Ligar las pensiones al IPC a toda costa. La postura de PSOE y Unidas Podemos en lo que a la Seguridad Social es clara, y también en ambos casos obvian las advertencias que numerosos organismos han realizado sobre el abultado desembolso que conllevaría esta medida. El Banco de España avisó de que la indexación pondría en juego la sostenibilidad financiera del sistema, y BBVA Research estimó que mantener la vinculación con la inflación desde 2018 y hasta 2023, año en el que acabaría la próxima legislatura en caso de que se cumpliese íntegramente, supondría un coste acumulado de 35.000 millones.

Además, el déficit actual de la Seguridad Social ronda ya los 17.000 millones de euros y el Fondo de Reserva está prácticamente agotado, de manera que el próximo Gobierno tendrá que buscar una importante fuente de ingresos. Sin embargo, ni PSOE ni Podemos han expuesto de un modo realista qué harán para financiar los costes, punto que es tan importante como el propio hecho de vincular las prestaciones al IPC.

EMPLEO: LA CONTRARREFORMA LABORAL
De acuerdo con el pacto publicado el pasado martes, el laboral es un marco prioritario para los socios del nuevo Gobierno. La situación actual del mercado de trabajo podría resumirse en la desaceleración de la creación de empleo, desproporcionada contratación temporal y subida de salarios. Los términos de la contrarreforma laboral estaban prácticamente pactados a comienzos de 2019 entre PSOE y Podemos antes de que las diferencias entre ambos partidos se hicieran insalvables y abocaran a la primera de las dos citas electorales de los últimos ocho meses. Esos términos son dar prioridad a los convenios sectoriales sobre los de las empresas; recuperar la ultraactividad cuando no haya acuerdo entre comités y empresas para la renovación de los convenios y regular las condiciones de los trabajadores subcontratados.

A lo anterior hay que sumar ahora el cómputo fijado desde 2012 en el Estatuto de los Trabajadores para castigar el absentismo laboral. Se mantienen las diferencias en algunos aspectos como el alcance de la prevalencia de los convenios sectoriales (salarios, distribución de jornada…) o respecto a fórmulas que mejorarían las condiciones de los subcontratados sin igualarlas a las de la empresa donde prestan servicios. Más allá del marco laboral, la gran diferencia que ha separado a ambos partidos ha sido Nadia Calviño, que como responsable de Economía, ha frenado iniciativas propuestas por sus colegas Valerio (Trabajo) y Ábalos (Fomento).

FISCALIDAD: MÁS IMPUESTOS Y TIPOS MÁS ALTOS
Los programas fiscales de PSOE y Podemos son una competición por dirimir qué partido promete subir más los impuestos. El partido de Pablo Iglesias propone un gravamen a la banca para devolver los 60.000 millones que, afirma, las entidades deben a la ciudadanía, a lo que los socialistas responden con la imposición de un tipo de Sociedades más alto para las entidades pero también para las petroleras. «Fijar un impuesto para operaciones de la economía digital», prosigue la formación morada; crear la denominada Tasa Google con la que recaudar 1.200 millones al año. «Impuesto de transacciones financieras especulativas que grave las ventas brutas en el mismo día, y no solo las netas», suma Podemos; «impuesto sobre transacciones financieras» inspirado en la Tasa Tobin que aporte 850 millones, concreta el PSOE. Y «crear un impuesto para las grandes fortunas», redondea el partido de Iglesias; una fiscalidad verde «para dejar un país mejor» que supondrá el incremento del precio del gasóleo, concluye la formación de Sánchez.

VIVIENDA: INTERVENCIÓN DE LOS MERCADOS
El problema del acceso a la vivienda es una de las líneas rojas en el programa de Unidas Podemos, al contar el partido con un fuerte apoyo de las plataformas antidesahucio. Por esta razón se baraja la posibilidad de que el partido liderado por Pablo Iglesias ocupe el puesto más visible de este capítulo en el Gobierno. A tenor de los programas de ambas formaciones, es previsible la publicación inmediata de una ley de vivienda y el impulso a un parque social en alquiler que alivie la tensión de precios.

Ahora bien, a corto plazo, mientras el PSOE apenas afirma que atenderá «las necesidades habitacionales más urgentes», Unidas Podemos se muestra mucho más directo y apunta a la intervención directa en el mercado: mecanismos de control y regulación de los precios del alquiler; contratos obligatorios de arrendamiento indefinido; cesión obligatoria de las viviendas vacías de los grandes tenedores de vivienda; incorporar a los programas sociales de vivienda las viviendas cedidas a fondos buitre o a la Sareb y acabar con las Sociedades de Inversión Inmobiliaria (Socimi), que mantienen en España activos por valor de 30.000 millones de euros.

https://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2019/11/15/5dcd9858fc6c834c6e8b45ed.html

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