El líder de la militancia se echa a la carretera a la recuperación del Psoe.  Ayer, el PSOE de los militantes comenzó una historia que no tiene vuelta atrás – #MilitantesEnPie #PrimariasYA Objetivo Digital

Por María Santisteban

Las malas artes de quienes no han podido soportar que Pedro Sánchez cumpliera con la palabra dada a los militantes y a los votantes del PSOE, han encumbrado a un héroe. Un héroe para aquellos que son los que dan la cara con sus vecinos, la correa de transmisión del mensaje socialista más allá de los quince días de las elecciones, los que se ponen una y cien veces colorados cada vez que un cargo se desvía de la ética socialista e incumple con su palabra.

Pedro Sánchez, santo, seña y héroe de la militancia del PSOE. Siempre he considerado que la política tiene mucho de corazón y, cuando perseguimos el sueño de la justicia social sólo desde la sensibilidad y los principios es posible.
Al contrario de lo que considera Pepe Blanco respecto a la conciencia, esta no se basa sólo en principios religiosos, aunque es muy probable que, para quien no la tiene, sea una de esas cosas que estudió en la catequesis y se le esfumó con la última hostia sagrada.

Y Pedro Sánchez se ha convertido en el corazón de la militancia. De la mayoría de la militancia.

En un país en el que dimitir es más complicado que encontrar petróleo en un vaso de yogur, Pedro Sánchez ha dimitido dos veces en menos de un mes, y en ambos casos, por coherencia ideológica. Algo que muchos de los causantes de la situación de desgarro que sufre el PSOE no entenderán porque han hecho del “poder” su “modus vivendi”, su propia estrategia de supervivencia personal, mucho más cómodo que salir a las frías calles a buscar un trabajo para el que, en muchos casos no están capacitados porque cuando descubrieron “el mundo de luz y color del buen vivir de los cargos del PSOE” tiraron los libros a la hoguera de San Juan para seguir viviendo del calor que proporcionan los sillones de los cargos del dinero público.

¡Qué peligroso es poner la línea de la coherencia y la ética política en la línea roja legalidad judicial! Y en un país judicializado por numerosos casos de corrupción política, dejamos a la justicia algo que es tan personal como el sentimiento y la conciencia de la actuación honesta y correcta. Los que hoy dan lecciones en el poder han difuminado tanto esa línea que hoy se arrogan la capacidad de dar lecciones con un pie -y en ocasiones los dos- más allá de los límites de la decencia política.

Las malas artes de quienes no han podido soportar que Pedro Sánchez cumpliera con la palabra dada a los militantes y a los votantes del PSOE, han encumbrado a un héroe. Un héroe para aquellos que son los que dan la cara con sus vecinos, la correa de transmisión del mensaje socialista más allá de los quince días de las elecciones, los que se ponen una y cien veces colorados cada vez que un cargo se desvía de la ética socialista e incumple con su palabra.

Mal que les pese a los que el pasado 1 de octubre rompieron en PSOE en mil pedazos, los militantes han aprendido que la cola no sólo sirva para pegar carteles sino que sirve para unir a la militancia en un bloque indeleble e invencible contra quienes pretender hacer de ésta una nueva versión remasterizada de la elección por delegados manipulable por los intereses de unos y otros.

Con el devenir de los acontecimientos y de la actitud de unos y otros, es fácil advertir que el PSOE estaba mucho peor de lo que parecía. Tras la capa de maquillaje se escondía un partido descompuesto por el interés nada socialista de unos cuantos que antepusieron sus filias y fobias por encima del interés general de la ciudadanía que ha ido cociendo muy lentamente en una olla en la que el único ingrediente que ha faltado es el respeto a la propia esencia del Partido Socialista Obrero Español que es la lucha por una sociedad justa en la que no tiene cabida este Partido Popular que ayer la Gestora del PSOE aupó de nuevo a la presidencia del Gobierno de España disfrazando de “responsabilidad” una traición a los millones de ciudadanos damnificados por sus políticas y por sus casos de corrupción.

Da igual la cantidad de rosas con las que adornen la traición porque se han convertido en las espinas que dañan y horadan las manos que las sostienen.

Cada vez cuesta menos entender la causa del empeño de matar y rematar al ex secretario general elegido por la militancia por parte de aquellos que le encumbraron. Pedro Sánchez hizo crecer y empoderó a dos monstruos letales para los mediocres, la militancia y la palabra dada.

Tras una larga y dolorosa travesía en el desierto, Sánchez había logrado deshacer el nudo que sujetaba al PSOE con el PP en las decisiones que la última legislatura de Zapatero soldó como el más pesado ancla al ideario socialista y que supusieron un durísimo castigo electoral que, mal que les pese a los gestores del actual desatino, sólo Sánchez pudo frenar.
Convendría recordar Felipe González, Rubalcaba, Elena Valenciano y demás herederos de la extirpe zapaterista que fueron ellos los creadores de Podemos, los que no supieron escuchar a una sociedad y a una militancia que clamaba por otro tipo de políticas y que no estaba de acuerdo en el viraje del PSOE al liberalismo con la excusa de la crisis.

Y, ahora que Podemos se ha convertido en un grano en el culo del PSOE, se empeñan en seguir extendiendo la infección en vez de ponerle remedio, que es en lo que estaba haciendo Pedro Sánchez y que no han podido soportar.

Los causantes del problema jamás pueden ser parte de la solución y ese es el único reproche que se le puede hacer a Pedro Sánchez, que no les pusiera en el lugar donde los electores les pusieron, muy lejos de la órbita de poder del PSOE.

Los que hay usan las ideas para dilatar un Congreso, son los mismo que no tienen otra idea más que prolongar su parcela de poder y, si cabe, ampliarla. Mercenarios de la política que no tienen otro modo de vivir que la de trampear ideas e ideales en beneficio propio, aunque ello suponga indultar al Partido Popular más corrupto de la historia de la democracia.

El día que desaparezca el corazón, el sentimiento, el llanto, la risa, la alegría, el abrazo, el dolor y la empatía, desaparecerá el PSOE. Pero mientras haya militantes, y quien les escuche, el PSOE será invencible.

Ayer, el PSOE de los militantes comenzó una historia que no tiene vuelta atrás.

Origen: Pedro Sánchez se echa a la carretera a la recuperación del Psoe – Objetivo Digital

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