PROBLEMAS DE SALUD
Una de cada cuatro personas que vive en Asturias sufre disfunción eréctil
Una de cada cuatro personas que viven en Asturias sufren a lo largo de su vida problemas ocasionados por padecer una disfunción eréctil y el 23 por ciento declara haber sufrido algún síntoma urinario.
Estas son algunas de las conclusiones del estudio sobre la disfunción eréctil en España, un trabajo que ha sido coordinado por las asociaciones españolas para la Salud Sexual (AESS) y de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA), con la colaboración de Lilly.
Este informe sobre los problemas de próstata y erección ha sido elaborado a partir de una encuesta realizada entre 1.514 hombres de entre 35 y 75 años de España, que constata que un 11 por ciento de los habitantes del Principado sufren problema de erección y próstata al mismo tiempo.
El sexólogo Carlos San Martín y el urólogo Safwan Escaf, que han presentado en Oviedo este informe, han dicho que estas dos enfermedades están muy relacionadas ya que tiene una causa común.
«En cuanto más se orina mejor función sexual se tiene», ha subrayado Escaf, que ha apuntado que ya existen casos en los que estas dos enfermedades son tratadas de forma conjunta.
Los doctores han coincidido en manifestar que aún es escaso el número de personas que asocian un problema urinario al de disfunción eréctil aunque tiene mecanismos fisiopatológicos comunes.
San Martín ha reseñado la alta incidencia de la disfunción eréctil que se da con un frecuencia enorme y que en el caso de otra patología con la misma prevalencia se hablaría de una epidemia.
El sexólogo ha indicado que los hombres mayores no suelen acudir al médico por considerar que la disfunción es un mal relacionado con la edad mientras que en muchos pacientes jóvenes que lo padecen no acuden por un sentimiento de vergüenza debido a cuestiones sociales.
Alrededor del 30 por ciento de los hombres encuestados menciona haber padecido algún problema de erección en algún momento de su vida, cifra que aumenta en los individuos ente los 55 y 75 años hasta el 39 por ciento, mientras que en Asturias desciende al 25 por ciento.
El 23 por ciento de los habitantes del Principado declaró que tenía síntomas urinarios tales como goteo residual tras orinar, ganas de orinar muy a menudo, chorro débil o interrumpido y dificultad para comenzar a orinar a causa del agrandamiento de la próstata.