ATAQUE FEROZ
Está invadiendo Galicia, y ha venido para quedarse. En el 2011 hizo su aparición en la comunidad autónoma. Primero en Burela, Cervo y Viveiro (Lugo), luego en Culleredo (A Coruña) y más tarde en las Rías Baixas, en Vigo y Baiona. Es la Vespa velutina, la avispa asiática, que triplica el tamaño de las abejas y que supone una grave amenaza para las colmenas gallegas y también para las plantaciones de fruta, ya que actúa como una auténtica plaga.
En estos momentos, octubre del 2013, ocupa ya toda la franja costera gallega. En el 2005 llegó a Francia en el cargamento de un barco procedente de China y ahora domina casi el 80 % del territorio galo. En octubre del 2010 hizo su primera aparición en la península ibérica, en Irún. Luego llegó al norte de Portugal, a Cataluña, Cantabria… En una decena de años probablemente habrá colonizado todo el territorio nacional.
La erradicación de la avispa asiática se ha convertido en un problema nacional. Por iniciativa del grupo del PP, el congreso debatirá el 16 de octubre de 2013 la estrategia para la erradicación de la especie, algo que es casi imposible.
La Vespa velutina tiene especial predilección por las cuencas de los ríos y zonas húmedas. Los expertos califican por tanto a Galicia de zona de alto riesgo. Más aún si consideramos que las abejas suponen el 80 % de la dieta de la avispa asiática. Es el alimento para sus crías. Y a diferencia de Castilla y León, los apiarios están formados por colmenas fijas, con diez o doce unidades, por lo que las avispas tienen más fácil arrasarlas.
Y tampoco es fácil detectar a las avispas. Sus crías las colocan en árboles muy altos. Una solución, aunque no óptima, es colocar trampas y cebos en los apiarios.