La truita ha girat, amics nacionalistes, y se os pasa el arroz.

Madrit? Sevilla? Barcelona!
Hace 4 años en muchos balcones de Cataluña colgaba la cubana, una bandera de odio inventada por un fanático que firmaba VICIME (“Visca la Independència de Catalunya i Mori Espanya”). El día de la Hispanidad apenas se celebraba públicamente y pasear con una senyera de tots pels carrers era arriscat.

Ya no.
Muchos de los que el pasado 12 de octubre salieron a la calle con la rojigualda habían desfilado con la cubana hace 4 años. Las banderas de odio se van esfumando de los balcones. Muchos no quieren que nadie les acuse de la ruina de Cataluña, la división y -quizás- la locura final que nos prepara el nacionalismo. Hasta los paquis saben que algo ha cambiado en Cataluña:

Sí, els catalans anem recuperant el seny; anem superant el nacionalisme.
Dolça i normal Catalunya…

Origen: Cosas que se van viendo en Cataluña | Dolça Catalunya
