EL FIN DEL SUSANISMO: Los barones susanistas, muertos de miedo ante la posibilidad de que en los congresos regionales salgan candidaturas alternativas sanchistas de peso que los barran del mapa. Por eso se mantendrán calladitos durante el congreso de este fin de semana, a ver si la tormenta escampa y pueden conservar sus preciados sillones #Congreso PSOE #BaronesFuera

 

 

 

 

 

 

 quieren candidatos alternativos en Andalucía, donde Díaz ganó las primarias, pero tampoco en Extremadura, Valencia, Asturias, Castilla-La Mancha y Aragón. Es el gran temor. Todos los barones que fueron con Susana Díaz y que perdieron las primarias en sus territorios temen por sus sillones.

El plan de Susana Díaz es volver a ganar en Andalucía, algo difícil en estos momentos (por no decir casi imposible; lo más probable es que el gran mérito de la lideresa va a ser, con su empecinamiento, hacer perder al PSOE su gran feudo tras cuatro décadas de gobierno), y esperar a ver qué pasa con Sánchez en las generales.

Susana Díaz, la presidenta de la Junta, tuvo la caradura tras su estrepitosa derrota en primarias de atreverse a  reclamar “respeto” -cuando ella no ha tenido ninguno- a los territorios y a los expresidentes. Esa, advierten, sigue siendo su única petición. O sea, conservar sus reinos de taifas independientes.

El problema es que mientras se conserven esos reinos de taifas el PSOE no podrá ganar unas elecciones nacionales, tampoco las autonómicas, pues lo que ahora se requiere es:

1) Urgente liquidación de barones, cuya mala imagen de traidores y golpistas ya no puede ser reparada. Todo el mundo los conoce y sabe de qué van. Pretender ganar elecciones con esos elementos en primera fila es pedirle peras a un olmo;

2) Imagen de unidad sin fisuras y que se acaben los reinos de taifas socialistas. Una vez liquidadas las baronías, que son de todo menos socialistas en realidad, los dirigentes territoriales que ganen las primarias deberían ser leales al cien por cien con el secretario general, y actuar según las directrices que les lleguen de Ferraz, como los músicos de una sinfónica con un único director de orquesta. Y no como hasta ahora, que la jaula de grillos del PSOE les quitó muchos votos, con razón. Incluso hubo barones, la Díaz la primera, que sabotearon elecciones de otros territorios a propósito. Han de desaparecer TODOS ellos de la primera fila socialista lo más rápido mejor.

No habrá confrontación ni órdagos. Las cosas han cambiado mucho en el nuevo PSOE de Pedro Sánchez, y los socialistas andaluces, capitaneados por Susana Díaz, acuden en una posición de debilidad y con la intención casi de ser invisibles en el congreso federal tras el duro fracaso en las primarias. Al menos, eso transmiten. Pero no tienen encaje posible en el nuevo PSOE a medio plazo. Será mejor que empiecen a reconocerlo y abandonen antes de ser un lastre para su partido, y que las urnas los vayan echando a patadas, con el consiguiente perjuicio para su partido.

No tendría sentido, admiten en las filas de Díaz, acudir un mes después con ningún tipo de maniobra para poner en duda a un secretario general que ha tenido el apoyo de más de 74.000 militantes. El PSOE andaluz estará, pero lejos del sitio protagonista que ha tenido en los últimos años. Vuelve al segundo plano y lo hará sin quejarse, señalan al unísono desde las filas de Díaz.

Pero la Díaz, que nunca da nada gratis, y que no se rinde aunque le hayan dado con la puerta en los morros en casi toda España, reclama reciprocidad en los congresos regionales y provinciales a la vista. Viva la mamandurria, manque pierda.

JUANMA ROMERO

Pero después del Congreso, ocurrirá…
El fin del susanismo

A los pocos días de su derrota en las primarias, la dirigente andaluza proclamó el fin del susanismo y garantizó que no se entrometería en nada, dando manos libres a Pedro Sánchez para que configurara su ejecutiva federal. Lo ha cumplido.

En su oferta de pacto de no agresión, a cambio pedía que no hubiera maniobras para desestabilizar a los secretarios generales en sus ‘feudos’. No quieren candidatos alternativos en Andalucía, donde Díaz ganó las primarias, pero tampoco en Extremadura, Valencia, Asturias, Castilla-La Mancha y Aragón. Es el gran temor. Todos los barones que fueron con Susana Díaz y que perdieron las primarias en sus territorios temen por sus sillones. El gesto de que Guillermo Fernández Vara vaya a presidir el consejo de política federal, sucediendo a la dirigente andaluza, lo valoran como un movimiento positivo. Vara sí informó a Díaz de la oferta y de que iba a aceptarla. Del resto de nombres, se enteró por la prensa.

La comunicación se limita al número dos del PSOE andaluz con Santos Cerdán para ver la “intendencia” del congreso y hablar del comité

Díaz conversó con Sánchez a principios de junio y quedaron en reunirse. Algo que no se ha producido. No han vuelto a hablar.

Las conversaciones se han mantenido en un segundo nivel entre el número dos del PSOE andaluz, Juan Cornejo, y el navarro Santos Cerdán, miembro de la futura ejecutiva federal de Sánchez. Han hablado sobre cuestiones de “intendencia” del congreso, han pedido nombres de andaluces para estar en las mesas y las comisiones y se ha garantizado que los miembros del comité federal que serán elegidos en el congreso respetarán la proporción de los territorios. Dejando al lado los miembros natos y los que nombre cada federación en sus congresos regionales, unos 18 Andalucía, hay 110 sillones del comité federal vacantes. Es tradición que el secretario general se reserve un cupo, indeterminado, para gente a la que quiera reconocer o por ejemplo miembros de la ejecutiva saliente. El resto se elige en una lista que se vota en el congreso federal. Los andaluces tienen el mensaje de que se respetarán las cuotas territoriales.

Dejarán hacer

El mensaje más repetido desde el PSOE andaluz es que no confrontarán y dejarán hacer a Sánchez. En el equipo de Susana Díaz saben que cualquier movimiento se puede volver en su contra en un momento de debilidad orgánica y cuando lleva dos semanas dejando claro que ahora está centrada en Andalucía, radiando señales de hiperactividad en su gestión [que no le va a servir de nada, porque los andaluces están más que hartos de ser plato de segunda mesa para su presidenta, de sus recortes, y de que la gerifalta se crea que ahora puede coser a toda prisa tantos navajazos y despropósitos a los que ha sometido a su tierra natal].  Díaz prosigue como si tal cosa, entre otros motivos porque no tiene ni currículo ni futuro alternativo ni plan B al que recurrir, con crisis de Gobierno incluida y fotos clave con sindicatos y empresarios, por ejemplo.

En lo orgánico, “ese no movimiento también tiene su problema” y sus lecturas, admiten desde su equipo, aunque el guion escrito es llevar un perfil muy bajo. La gran preocupación, admiten, está en los congresos regionales y provinciales que mantendrán al partido en tensión hasta el otoño. Pese a que se cuida cada mensaje público, en conversaciones privadas Díaz sí transmite que su ‘huelga de brazos caídos’ frente a Pedro Sánchez le permitirá decir que ha naufragado solo si el secretario general fracasa. Su plan es volver a ganar en Andalucía, algo difícil en estos momentos, y esperar a ver qué pasa con Sánchez en las generales. En ningún caso se contempla que pueda ser presidente antes sin pasar por las urnas.

Díaz, sobre Podemos: “Ni idea”

“Ni idea”. Así despachó Díaz la pregunta sobre un posible acercamiento de Pedro Sánchez con Podemos. Este asunto, que fue uno de los grandes caballos de batalla en la anterior etapa y motivo de duros reproches a Sánchez desde Andalucía, tampoco quieren que tenga demasiado protagonismo. Desde la dirección del PSOE andaluz, se limitan a aplaudir el discurso de José Luis Ábalos durante la moción de censura. “Suscribimos cada palabra de Ábalos. Todo lo demás son fuegos de artificio en los que no vamos a entrar”, señalan desde la cúpula andaluza. No hay ni medio reproche a un posible acercamiento de Sánchez a Pablo Iglesias, que, por otra parte, el propio equipo del secretario general niega y enfría, limitándolo a un intercambio cortés de mensajes de móvil. En Andalucía, aún resuenan las palabras de Teresa Rodríguez en el último debate parlamentario: “Con el PSOE, ni muerta”.

“¿Para qué sirve el congreso?”

Sí que se detecta perplejidad, aunque se reprimen las críticas, sobre el hecho de que se llegue al congreso después de que se hayan filtrado prácticamente todos los nombres de la ejecutiva federal y con Pedro Sánchez haciendo y deshaciendo sin esperar al cónclave. “¿Para qué sirve este congreso?”, coinciden en preguntarse muchos dirigentes del PSOE-A. Claro, a ellos les parece inútil porque afortunadamente no podrán mangonearlo como es su costumbre. Les respondemos desde aquí: sirve para plantar el germen de un nuevo PSOE socialdemócrata, y no golpista ni de derechas, que pueda volver a ganar elecciones a medio plazo. SIN BARONES. SIN REINOS DE TAIFAS. SIN TRAICIONES. Unificado y actuando todos a una bajo un mismo mando. Si a la Díaz y sus barones les gustaba copiar políticas del PP, que copien esto también. La jaula de grillos se acabó. Vayan saliendo. Circulen.

No tendrá nada que ver con el congreso de Sevilla, en el que Alfredo Pérez Rubalcaba ganó aCarme Chacón y negoció la composición de la ejecutiva federal, dándole la presidencia a Griñán, chaconista de pro, y situando nombres que habían estado en el equipo de la catalana. “Entonces Rubalcaba ganó por apenas 20 votos y ahora son más de 10.000”, replican desde las filas de Sánchez. Esa integración y esa negociación no se van a repetir.

Ninguno de los andaluces en el núcleo duro tiene comunicación con Díaz. El PSOE-A ni pincha ni corta en la nueva dirección. Aleluya. 

Tampoco, desde luego, tendrá nada que ver con el congreso de 2014, donde Pedro Sánchez llegó en volandas del PSOE andaluz y Susana Díaz no solo presentó su ejecutiva sino que tuvo un papel decisivo al elegir los nombres que iban a acompañar al secretario general. Ahora, los socialistas andaluces en el puente de mando de Ferraz son antisusanistas y, de momento, no tienen ningún diálogo con San Vicente, sede del PSOE-A. Ni Alfonso Rodríguez Gómez de Celis ni Carmen Calvo se hablan con Susana Díaz. Tampoco hay interlocución con otros andaluces que podrían tener despacho en Ferraz, como Paco Salazar, hombre fuerte de Quico Toscano, o María Luisa Faneca, la única andaluza que resistió en la anterior ejecutiva de Pedro Sánchez sin dimitir y recibió el castigo de no ir en las listas de las generales elaboradas desde Andalucía.

Desde el PSOE-A confían en que la figura del presidente del grupo parlamentario, miembro nato del comité federal y responsable de diputados, senadores y eurodiputados, sea una figura de consenso, aunque aseguran que sobre nombres o sillones clave sigue sin existir ningún tipo de diálogo.

Lo dicho. Si el PSOE quiere resurgir, lo primero: ¡BARONES FUERA!

Origen: Crisis PSOE: Susana Díaz, ‘congelada’: ni confrontará ni hará ruido frente a Pedro Sánchez. Noticias de Andalucía

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Un comentario sobre “EL FIN DEL SUSANISMO: Los barones susanistas, muertos de miedo ante la posibilidad de que en los congresos regionales salgan candidaturas alternativas sanchistas de peso que los barran del mapa. Por eso se mantendrán calladitos durante el congreso de este fin de semana, a ver si la tormenta escampa y pueden conservar sus preciados sillones #Congreso PSOE #BaronesFuera

  1. Que a ver si con desfenetrar, a Susana le damos el gobierno al PP cuidadin con las presiones,El PP de Andalucia esta tocando las palpas y Podemos aun mas.

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