Sanidad insiste en protegerse de las intoxicaciones por monóxido de carbono

RIESGO EN OTOÑO

Sanidad recuerda la necesidad de protegerse ante las intoxicaciones por monóxido de carbono

  • Conviene vigilar la instalación y el mantenimiento de los aparatos de combustión –como estufas o calentadores de agua- y de sus conductos de ventilación
  • Si se notan síntomas de intoxicación hay que apagar la fuente de combustión, abrir puertas y ventanas, ir a un lugar donde se pueda respirar aire fresco y, a continuación, ponerse en contacto con Urgencias Sanitarias-061
  • En Galicia cada año los servicios de urgencias atienden más de un centenar de alarmas por posibles intoxicaciones por monóxido de carbono, y hay un promedio anual de tres muertes por esta causa

Santiago, 29 de octubre de 2011.- La Consellería de Sanidad recuerda a los ciudadanos la importancia de protegerse ante intoxicaciones por monóxido de carbono (CO). Este es un gas que no se puede ver ni oler y que se produce al quemarse combustibles orgánicos como gas butano o propano, gasolina, queroseno, gasóleo, carbón, petróleo o madera. Las chimeneas, las calderas, los automóviles -o cualquier otro motor no eléctrico- y todos aparatos domésticos que queman combustible -calentadores de agua a gas, estufas, fogones o hornos de cocina de gas y braseros de leña- consumen oxígeno y producen monóxido de carbono.

La intoxicación por monóxido de carbono puede ser fatal, pues si se respira en cantidad elevada puede causar la muerte por intoxicación en pocos minutos. Las mujeres embarazadas, los bebés, los niños pequeños, las personas mayores y las que padecen de anemia, problemas del corazón o respiratorios son los más sensibles a su presencia.

Síntomas
Los síntomas de intoxicación por CO son muy inespecíficos y similares a los de enfermedades comunes como la gripe o las intoxicaciones por alimentos en mal estado. La bajas concentraciones en el aire, el monóxido de carbono puede causar falta de aliento, náuseas y mareos ligeros. Al incrementar su concentración, causa dolores de cabeza, mareos y náuseas intensas, confusión mental progresiva y desvanecimiento, llegando incluso a causar la muerte si se sigue respirando durante un tiempo suficiente.

Por lo tanto, si una persona que está en un ambiente cerrado con algún aparato de combustión encendido nota alguno de estos síntomas es probable que se esté intoxicando por monóxido de carbono. En este caso, debe apagar la fuente de combustión, abrir puertas y ventanas e ir a un lugar donde pueda respirar aire fresco. A continuación debe ponerse en contacto con Urgencias Sanitarias-061 o acudir directamente a un centro de urgencias, indicando que puede tener intoxicación por monóxido de carbono para que se tomen enseguida las medidas oportunas de diagnóstico y tratamiento.

Hay algunos factores externos que permiten detectar el aumento de COl en el aire. Por ejemplo, en los aparatos a gas, el consumo de oxígeno y la producción de monóxido de carbono se incrementan peligrosamente cuando estos queman mal por falta de un mantenimiento adecuado. En estos casos, la llama del quemador se hace cada vez más amarilla y menos azul, y se puede ver el charrizo en el quemador.

Factores de riesgo y medidas de prevención
Los servicios de urgencias médicas de Galicia atienden cada año más de un centenar de alarmas por posibles intoxicaciones debidas al monóxido de carbono, de las que se confirman una cuarta parte y de las que resultan un promedio anual de 3 muertes por esta causa, que serían evitables con unas sencillas medidas.

El estudio de los casos ocurridos en los últimos años detecta que hay varios factores de riesgo y que la prevención resulta muy importante para evitar las intoxicaciones. Así, conviene vigilar la instalación y el mantenimiento adecuados de los aparatos de combustión –como estufas o calentadores de agua- y de sus conductos de ventilación, y ante cualquier duda es necesario hacerlos revisar por un profesional.

No es aconsejable la utilización de un brasero tradicional de leña en la vivienda, pero si es preciso hacerlo debe estar a la vista, la estancia debe ventilarse con frecuencia, y el brasero debe ser retirado o apagado siempre durante las horas de sueño. Además, no se deben encender motores de combustible en ambientes cerrados como galpones y garajes.

En todos los casos de utilización de aparatos de combustión en lugares cerrados debe mantenerse siempre una ventilación adecuada. Nunca se debe utilizar el horno de gas de la cocina para calentar una casa, aunque sea por poco tiempo; y nunca se debe quemar carbón dentro de una vivienda, aunque sea en la chimenea.

Los documentos informativos de la Xunta sobre intoxicaciones por monóxido de carbono se pueden encontrar en la página web de la Dirección General de Innovación y Gestión de Salud Pública (http://dxsp.sergas.es), en el apartado Sanidad ambiental.

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