SOCORRISTAS GALICIA
Mañana entra en vigor el decreto que fija la formación mínima de los socorristas acuáticos y que crea el registro profesional
- Los socorristas deberán disponer también de la correspondiente habilitación profesional, lo que ofrecerá una garantía de la idónea prestación de servicios de socorrismo de calidad a la ciudadanía
- El decreto fija la formación mínima con la que deberán contar los socorristas gallegos, y que será acreditada por medio de una habilitación expedida por la Academia Gallega de Seguridad Pública
Santiago, 9 de abril de 2012.- Mañana entra en vigor el decreto que fija la formación mínima de los socorristas acuáticos, y que crea y regula el Registro Profesional de Socorristas de Galicia, según publicó hoy el Diario Oficial de Galicia.
Este decreto tiene como finalidad contribuir a garantizar la idónea prestación de servicios de socorrismo en instalaciones acuáticas y espacios acuáticos naturales de Galicia, a través de una exigencia de que los profesionales cuenten con una formación mínima acreditada por medio de una habilitación que será expedida por la Academia Gallega de Seguridad Pública.
La norma establece que para el ejercicio profesional del socorrismo en nuestra Comunidad es preciso solicitar la inscripción en dicho registro, dependiente de la Academia Gallega de Seguridad Pública; y disponer de la correspondiente habilitación profesional, lo que ofrecerá una garantía de la idónea prestación de servicios de socorrismo de calidad a la ciudadanía.
Este decreto será de aplicación a los socorristas que ejerzan su actividad en instalaciones acuáticas, y en espacios acuáticos naturales de Galicia que, según la normativa vigente, tengan el deber de tener uno o más socorristas con titulación en materia de salvamento y socorrismo acuático, entendiendo por instalaciones acuáticas, las piscinas convencionales de uso público o privado, piscinas naturales, parques acuáticos, balnearios e instalaciones análogas dedicadas la actividad acuática; y por espacios acuáticos naturales, las playas marítimas y fluviales, ríos, lagos y embalses.
El Registro tendrá dos secciones: Socorristas de instalaciones acuáticas, y Socorristas de espacios acuáticos naturales. En el Registro figurarán las personas que lo soliciten y acrediten estar en posesión de la calificación de socorrismo, y esta inscripción debe renovarse con una periodicidad de cuatro años, para lo cual los socorristas deberán acreditar ante la Academia -órgano del que dependerá el registro- haber realizado cursos de actualización de la formación adquirida de una duración mínima de cuatro horas sobre cada uno de los módulos teórico-prácticos asociados a las unidades de competencia recogidas en el decreto.
Aquellas personas que deseen inscribirse en él deberán acreditar la calificación profesional de socorrista acuático, sin perjuicio de que durante un plazo de cinco años desde la entrada en vigor del decreto se puedan inscribir con carácter temporal todos los que tengan una formación de un mínimo de 80 horas realizada con anterioridad a la publicación del decreto y previa homologación por la AGASP.
Máximo consenso Cabe destacar que durante lo proceso de elaboración del decreto que hoy publica el Diario Oficial de Galicia, los representantes de la Agasp se reunieron con todas las entidades y colectivos afectados por la nueva regulación. De este modo, se mantuvieron encuentros con responsables de la Federación de Salvamento y Socorrismo de Galicia y con las principales empresas del sector.
Asimismo, también se reunieron con la Cruz Roja, la Asociación Española de Técnicos en Salvamento y Socorrismo Acuáticos, miembros de las consellerías de Trabajo, Educación, Sanidad y la Secretaría General para el Deporte, y representantes de las universidades gallegas; siempre con el objetivo de buscar el máximo consenso para la elaboración de este nuevo decreto que regulará el ejercicio profesional de los socorristas en nuestra comunidad autónoma.
Galicia cuenta durante los meses de verano con cerca de dos mil socorristas acuáticos que se encargan de salvaguardar la salud y seguridad de los bañistas, una labor que cobra especial relevancia en una comunidad como Galicia, que tiene en sus playas y ríos uno de sus mayores patrimonios y que cuenta con 117 arenales con bandera azul.