En un país camino de los seis millones de parados, con ocho millones de mileuristas y recortando en subsidios, educación y sanidad, ningún político debería cobrar ni la mitad. Más aún cuando estos políticos -por ejemplo Figar- no han hecho otra cosa que trabajar en su partido:
Los funcionarios llevan semanas amenazando con hacer públicos el sueldo de los políticos. Conocen sus nóminas ya que algunos de ellos se encargan de tramitarlas. Los primeros en convertirse en sus víctimas han sido los altos cargos de la Comunidad de Madrid.
Los trabajadores públicos están haciendo circular las nóminas de los principales dirigentes políticos. Las difunden, principalmente, a través de sus correos electrónicos. Incluso, se han dado casos de e-mails rebotados desde cuentas oficiales, es decir, de algún organismo público.
El objetivo de esta medida es denunciar los privilegios que, bajo su punto de vista, tienen los cargos electos…
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