El presidente de la Xunta incide en que se «hará todo lo posible por preservar las prestaciones de los servicios públicos esenciales de la sanidad, de la educación y de los servicios sociales, y habrá que redestinar partidas de otras consellerías para mantener la política social»
Feijóo: «Galicia seguirá cumpliendo el objetivo de estabilidad presupuestaria, el objetivo de blindar los servicios públicos esenciales y seguirá esforzándose al máximo para que los gallegos sufran lo menos posible los incumplimientos del Gobierno central»
- Recuerda que el incumplimiento supone privar a Galicia, en el año 2011, de 805 millones de euros, de los cuales 243 millones de euros estaban presupuestados desde el principio de año
- La Xunta recortará 128,5 millones de gasto de los presupuestos de este año y también emitirá deuda por 114 millones. Según Feijoo, estas dos medidas son para compensar el supuesto «incumplimiento» del acuerdo de financiación por parte del Gobierno central.
Santiago, 4 de agosto de 2011.- El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, aseguró, hoy, tras la rueda de prensa del Consello, que “Galicia seguirá cumpliendo el objetivo de estabilidad presupuestaria, el objetivo de blindar los servicios públicos esenciales y seguirá esforzándose al máximo para que los gallegos sufran el menos posible los incumplimientos del Gobierno central”. “A pesar –dijo- del incumplimiento continuado del acuerdo de financiación con la comunidad, la Xunta seguirá siendo solvente y consecuente. La Xunta seguirá siendo responsable y mantendremos el rigor que planteamos con la solvencia de las cuentas públicas”.
De este modo, y después de recordar que el incumplimiento supone privar a Galicia, en el año 2011, de 805 millones de euros -de los cuales 243 millones de euros estaban presupuestados desde el principio de año-, Feijóo avanzó que el Ejecutivo gallego hará los ajustes necesarios que permitan paliar los 243 millones, utilizando los mecanismos necesarios para conseguir otra vez el equilibrio presupostario.
El presidente de la Xunta explicó así que, en vez de imitar la irresponsabilidad del Gobierno de España, la Xunta opta, por el contrario, por la responsabilidad, “y por eso, -explicó- vamos a realizar el ajuste necesario con dos objetivos: seguir blindando los servicios públicos esenciales y que ese ajuste tenga el mínimo impacto posible en las capacidades de inversión de la comunidad”.
Para conseguir estos dos objetivos, se emplearán, según matizó, dos instrumentos: “Acudir a la deuda autorizada por el Gobierno de España, que son 114 millones de euros; y acordar y darle instrucción a los conselleiros para que estudien, en este mes, las restricciones de crédito que puedan hacer por una cuantía aproximada de 130 millones de euros -103 millones como consecuencia de la rebaja de distintas partidas en los presupuestos de la Xunta y otros 25,5 millones de euros, como consecuencia o de mayores ingresos o de partidas sin ejecutar la finales del año-”.
“Acabamos pues de acordar que las distintas consellerías lleven los ajustes necesarios que permitan paliar los 243 millones de euros que estaban contemplados en el presupuesto 2011 y de los que el Gobierno central priva a Galicia de forma unilateral –porque Galicia no fue consultada-, de forma discrecional –porque no hay ninguna razón ni legal ni económica para hacerlo-, y de forma ilegal –porque supone el incumplimiento solemne del acuerdo de financiación y de los propios actos del Gobierno de España que sí pagó en los años anteriores el fondo que ahora le niega, en el 2011, a los gallegos-”.
Feijóo incidió en que el Ejecutivo gallego “hará todo el posible por preservar las prestaciones de los servicios públicos esenciales de la sanidad, de la educación y de los servicios sociales, y habrá que redestinar partidas de otras consellerías para mantener la política social. No podíamos hacer un ajuste por la totalidad -243 millones de euros- porque eso supondría claramente tocar las prestaciones públicas esenciales y, por eso, acudimos a una combinación de la capacidad de endeudamiento autorizada por el Gobierno de España -114 millones de euros- y del ajuste con cargo al presupuesto de la comunidad en, aproximadamente, 130 millones de euros, para conquerir así los 243 millones que fueron negados a la comunidad en el Consejo de Política Fiscal y Financiera”.
Según el responsable del Gobierno gallego, “esta es la mejor manera de seguir siendo una de las comunidades que mantiene el objetivo de déficit público; de seguir siendo una comunidad solvente; la mejor y la única manera de seguir pagando las facturas. Y es la mejor manera de apoyar a la Nación española y al Gobierno central, en unos momentos en que tenemos que mandar un mensaje muy claro de que estamos dispuestos a hacer los deberes, de que estamos dispuestos a sanear las cuentas públicas y de que estamos dispuestos a la estabilidad presupuestaria”.
Doble engaño del Gobierno central
Delante de este panorama, Feijóo destacó que “es evidente que las comunidades contamos con menos presupuesto para hacer frente a nuestros gastos y que hay un doble engaño: el engaño a los ciudadanos durante los años 2008 y 2009, haciendo un presupuesto irreal con ingresos irreales; y el engaño a las comunidades por el incumplimiento del acuerdo de financiación de las comunidades”. “Los ciudadanos fueron engañados en el año 2008 y en el año 2009 y eso tiene repercusiones ahora porque hay que pagar los efectos del engaño de los presupuestos irreales; y las comunidades vuelven a ser engañadas en el desarrollo del acuerdo de financiación para el año 2011, para que el Gobierno central pueda centrifugar el déficit público y ponerlo en las cuentas de las comunidades”.
A pesar de que el Gobierno central es el primero que incumple sus deberes y sus compromisos, Feijóo reiteró que “Galicia no va a ser un problema para el Gobierno de España. Galicia seguirá siendo leal con los gallegos y seguirá siendo leal con la situación gravísima de la economía española. Galicia ha tomado antes que nadie medidas de austeridad; sigue pagando a los proveedores en plazo; apostó por la estabilidad presupuestaria desde el principio y es la primera comunidad que tiene aprobada la ley del techo de gasto. Todo este compromiso de rigor, de esfuerzo, de solvencia, de seguridad y de confianza se va a mantener, a pesar de las dificultades también en el año 2011”, concluyó.
Reitera que “Galicia no va a ser un problema para el Gobierno de España. Galicia seguirá siendo leal con los gallegos y seguirá siendo leal con la situación gravísima de la economía española”