La crisis de precios sigue ahogando a las familias, especialmente a las que menos recursos tienen, y está haciendo que cada vez más hogares no tengan ingresos suficientes ni para hacer frente a sus gastos más esenciales. Según las cifras del Banco de España, una de cada diez familias ya está en esa alarmante situación.
«El encarecimiento de la cesta de la compra y del servicio de la deuda supondría un aumento del número de hogares para los que la renta no cubre el gasto esencial», explica el organismo en el Informe de la situación financiera de los hogares y las empresas que ha publicado este jueves. «En el año, 2020, el 7% de los hogares no cubría los gastos esenciales con su renta bruta total, porcentaje que se elevaría al 9% en 2022, dado el crecimiento observado de la inflación y de los tipos de interés», añade el BdE en su informe.
Esto es, que ni contando con todos sus ingresos más las posibles ayudas son capaces de hacer frente a los gastos derivados de comer, pagar el agua o la luz, el alquiler de su vivienda y el desembolso que tengan que hacer para hacer frente a posible deudas bancarias,
Esta situación, se ha apuntado ya, es todavía más acentuada entre las familias con menos recursos. Las que el Banco de España ubica en el primer quintil, esto es, las que cuentan con las rentas más bajas. Porque en este punto, muchas de ellas no es que ya no lleguen con sus ingresos, es que no lo hacen ni con sus posibles ahorros.
«El porcentaje de hogares en una situación especialmente frágil, definidos como aquellos que no pueden cubrir el gasto esencial ni con su renta ni con sus depósitos a la vista durante más de un mes, se elevaría del 3,4% al 4,1%», inicia el documento. «Estos porcentajes son sustancialmente más elevados en el primer quintil de la renta, en el que los hogares en esta situación representaban el 14,6% en 2020 y habrían pasado a suponer el 17% en 2022«, constata.
MENOS CRÉDITO
El trabajo del BdE también pone de manifiesto que, como consecuencia de la subida de tipos, no sólo se ha encarecido el crédito sino que también se ha restringido sensiblemente. Así, el Banco apunta «una contracción de la demanda de crédito de los hogares desde mediados de 2022, que se habría intensificado en el primer trimestre de 2023, con un descenso más acusado de las solicitudes de préstamos destinados a la adquisición de vivienda».
Fuente: El Mundo