Llega un turista Cordobés, de cierta edad ya, a la oficina (en Galicia) y me dice:
«En estas aguas uno no se puede bañar, porque sino a uno se le encoge el pito pa tó el año y luego uno no funciona como tú ya me entiendes»
LECCIÓN DEL DÍA: Nunca sabes con qué comentario ingenioso te va a sorprender un turista.