Todos estos estúpidos, que no han dado un palo al agua en su vida, tienen cientos de privilegios que pagamos todos. Después de ver las imágenes de ayer en televisión, y comprobar cómo «las ratas» salen corriendo de su escondrijo diario, la ciudadanía está obligada a congelar el voto en época electoral. Tenemos dos opciones: o acabamos con ellos o ellos acaban con España.
Antes se cecía que el Congreso de los Puñeteros era «la casa de la democracia». Hasta hace unos meses se conocía como «la casa de los líos». Ahora es conocido ese Congreso como «la casa de ….», sin discusión posible. ¿Falta de respeto? No, realidad visible y comprobable.