Galicia triunfa entre los visitantes aficionados a los deportes acuáticos gracias al ski náutico y al wakeboard

No cabe duda de que el auge del turismo activo continúa. Muchos visitantes a tierras gallegas emplean sus vacaciones en iniciarse o practicar a lo largo del año los DEPORTES ACUÁTICOS al aire libre. La oferta de ocio se ha multiplicado a lo largo de toda la costa y también han surgido iniciativas en el interior.

El SKI NÁUTICO es una actividad que combina técnicas del surf y del esquí. El WAKEBOARDING es otra modalidad similar que abarca técnicas de snowboard y del surf. La diferencia es que en el esquí se hace con 2 tablas y en el wake con 1 tabla.

Para realizar ambas actividades, es necesario lo siguiente:
una cuerda llamada palonier, y
– una embarcación a motor potente.

Durante el empuje, se trata de intentar mantenerse en pie sobre el agua y surfear las olas.
Es una actividad muy divertida y refrescante.
El participante estará sujeto al esquí o tabla de wakeboard y se deslizará a una velocidad de entre 18 a 24 millas por hora, dependiendo de las condiciones del agua, el peso del deslizante, tamaño de la tabla y sobre todo la preferencia de la persona.
Para los más experimentados, es posible realizar gran cantidad de saltos o “trucos”.

El wakeboard y el ski náutico en Galicia se practican mucho, tanto en cable como deslizándose por las rías a remolque de una lancha o una moto acuática.

 El esquí acuático se puede practicar a lo largo de todo el año, tanto en el mar como en el interior (ríos, embalses, lagos…). En cualquier parte del litoral de las Rías Baixas, con una mínima condición física, es posible la práctica de este fascinante deporte.

Y el  WAKEBOARDING, cuyo nivel mundial es ya muy alto, pero que en Galicia no se queda atrás.

Wakeboard: el deporte acuático que fascina a muchos

  • Es el sucesor y continuador del ski acuático y está alcanzando en España un auge increíble. Los que lo han probado cuentan que se siente una maravillosa sensación de volar, lograda gracias a un sistema de poleas que nos arrastra por el agua.
Wakeboard, llamado también esquí acuático sobre tabla, es un deporte acuático en el cual el practicante se desliza sobre el agua encima de una tabla, gracias a una cuerda llamada palonier  que lo conecta con una lancha o moto acuática, la cual lo arrastra tras su estela.
Este deporte es  una combinación de esquí, esquí acuático y snowboard.

El deportista que practica wakeboarding puede alcanzar velocidades de entre 18 y 24 millas por hora.

En Galicia han surgido primeras figuras del wakeboard como el vigués ANDRÉS ARAYA

Araya ha tomado parte desde el principio en el crecimiento de este deporte en la comunidad autónoma, como editor, fotógrafo, rider, importador de material…

En 2015 por ejemplo obtuvo los siguientes galardones:
– Subcampeón Portugal Barco: 27-28 junio
– Subcampeón España Barco:  5-6 septiembre
– Campeón del Mundo Máster WWA: 16-19 septiembre
– Campeón Gallego de Cable: 27-29 septiembre

En años anteriores había sido campeón de España de este deporte. No había quien batiese a este gallego emprendedor ni en la competición de barco, ni en la de cable (parecido a un remonte de nieve que te permite hacer esquí acuático sin depender de un barco).

  

Araya señaló en una entrevista que Galicia era un escenario excelente para practicar el wakeboard:  “El clima moderado que tenemos nos permite practicar todo el año, con multitud de ríos y de rías donde practicar”

 Recorriendo toda la costa gallega y entrando luego hacia el interior, comenzamos en Ribadeo (Lugo), donde una potente empresa local ofrece al turista la iniciación en las cuatro modalidades de esquí náutico  (esquí, wakeskate, wakeboard y wakesurf), así como en el surf y el windsurf. Se imparten cursos a medida. Comenzó como escuela de surf -la primera de A Mariña lucense– y ha ido ampliando su actividad con wakeboard, wakesurf, esquí náutico, cursos de kite surf y paddle surf y con una oferta lúdica que incluye desde paseos en banana acuática por la ría a bolas acuáticas.

En Carballo (A Coruña) también triunfan los deportes náuticos. Sus promotores allí aseguran que “el esquí acuático es la mejor experiencia deportiva que puedes vivir en la playa. Desde las aguas de A Coruña a las olas de Sanxenxo, podrás elegir un gran número de puntos en la costa gallega donde practicarlo con nosotros. Tendrás que dejarte arrastrar…”

Cambados y Sanxenxo son las dos localidades pontevedresas con mayor y mejor oferta de este tipo.

La buena meteorología de Sanxenxo, en las Rías Baixas, con sol buena parte del año, es la excusa ideal para acudir a practicar deportes en el mar como es el esquí acuático. Se trata de deslizarse a toda velocidad por las olas mientras sientes la brisa marina.

Es la ocasión que estabas esperando para disfrutar de uno de los deportes acuáticos más divertidos y emocionantes.

El esquí acuático y el wakeboard también se pueden practicar en Moaña, en la Ría de Vigo (Pontevedra), con buenas instalaciones en el entorno del puerto deportivo de Moaña. Se puede acudir en cualquier época del año y tanto en fin de semana como entre semana. La duración aproximada de la actividad es de 30 min (10 minutos de charla explicativa más 20 minutos en el agua). Los requisitos son saber nadar (se entregarán chalecos salvavidas al inicio de la actividad) y tener una edad mínima de 8 años.

Las tarifas son bastante accesibles para cualquier interesado en estos deportes de aventura, de en torno a los 35 € por la práctica del esquí acuático o del wakeboard, IVA incluido. El precio incluye el  monitor y el seguro de responsabilidad civil y seguro de accidentes.

En Moaña también se puede encontrar oferta multiaventura, que pone a disposición de los practicantes una flota de embarcaciones adaptadas a todas las edades y a todos los niveles para que puedas realizar uno de los deportes que tan de moda se ha puesto en los últimos años.

Otra empresa del sector se localiza en Paizas (Ourense).  Se declaran “apasionados del esquí acuático”.

 

Pero es que además ya es posible esquiar en el río y sin barco en Galicia. Fornelos Wake Club es la única instalación de cable-ski en la comunidad autónoma. Una veintena de personas acuden a diario al embalse de Eiras  (pantano de Fornelos de Montes), en las cercanías de Vigo, para practicar este emocionante deporte.

Ricardo Freire, el impulsor de la idea, resalta que el cable-ski “es accesible a cualquier persona“, destaca. El cable-ski consiste en un sistema de telearrastre que cruza el río Oitavén de orilla a orilla (unos 210 metros) y que impulsa al practicante a deslizarse sobre la superficie del agua. Dos torres de siete metros de altura fijadas en el suelo sirven de soporte del cable. Es el wakeboard de tracción eléctrica. La pista se encuentra en Eiras, a dos kilómetros y medio del embalse que abastece a la ciudad olívica, en el municipio de Fornelos de Montes.

Sobre el cable tendido circula el motor que sostiene el cabo al que se agarra el deportista para deslizarse por el agua sobre una tabla. Es algo parecido a un remonte de esquiar, pero se mueve más rápido. El efecto es similar al que sentiría el deportista si lo arrastrara una lancha de gran potencia, pero sin consumir combustible ni contaminar el medio ambiente.

Un operario controla la instalación desde una cabina ubicada junto al agua y regula la velocidad del motor conforme al nivel del deportista. Dos rampas situadas en medio del caudal añaden emoción a esta práctica deportiva. La instalación da juego para ensayar todo tipo de saltos, aunque cuantos más trucos se quieran practicar, mayor también será el desgaste físico.

Las sesiones o tiradas suelen durar entre 15 y 20 minutos ya que, aunque apto para todos los públicos, es una disciplina exigente a nivel físico.

En el río Oitavén hay dispuestas unas plataformas para aquellos “riders” más experimentados que desean poner a prueba sus límites o que compiten y deben entrenar. De hecho, el centro ha acogido en ocasiones el Campeonato Gallego de Wakeboard. 

La ventaja del wakeboard es que lo pueden practicar personas de todas las edades, desde niños hasta septuagenarios. Basta con saber nadar para lanzarse sobre el embalse agarrado al remonte y realizar un circuito circular entre las dos orillas del río Barragán, separadas por una distancia de 185 metros.

Los precios son sensiblemente más bajos que cuando se requiere una lancha a motor. Por 20 euros se puede disfrutar toda la tarde de la instalación, y por 35 euros, todo el día.

 

Galicia y el deporte náutico son ya conceptos inseparables en la mente de muchos visitantes a la comunidad. Y el ‘boom’ no ha hecho más que empezar.

Anuncios

¿Y tú qué opinas de esto?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s