Encima se hace la ofendida. Tras traicionar a su secretario general Pedro Sánchez sin el menor rubor, tras entregar a su partido al PP en contra de la voluntad de 5,5 millones de votantes, todo en aras de progresar en el aparato del Partido Socialista, del que viene chupando a lo grande desde hace décadas, Soraya Rodríguez oyó por fin cuatro verdades de boca de los socialistas vallisoletanos. Ahora falta que se pasen por allí muchos barones, Felipe González, Rubalcaba, la Gusi, Madina,… en fin, la crème de la crème que tienen que aguantar los sufridos partidarios de la izquierda. Menos mal que al socialismo aún le quedan sus bases, que hablan verdad, … son su esperanza para el futuro.