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Fotos de tornados, algunos de ellos en Galicia.
GALICIA
El viernes por la noche lo que parecía ser un tornado sembró el pánico en las zonas coruñesas de Boiro y Rianxo, sobre todo en la primera, al llevarse por delante tejados, vigas y árboles.
Ayer, las policías y los servicios del Grumir tenían contabilizadas trece viviendas con serios desperfectos, mientras los vecinos luchaban contra reloj por llevar a cabo una mínima reparación de los tejados, pese a que el temporal seguía con toda su fuerza.
El tornado empezó al parecer en la costa de Boiro, concretamente en la zona de Barraña. A partir de ahí, el remolino de viento fue avanzando por tierra, arrasando los tejados de cuatro casas de Boiro para luego cruzar la ría hacia Rianxo. Este segundo municipio fue el más perjudicado. En el lugar de O Pazo, la zona cero del desastre, las tejas empezaron a volar como si tuviesen vida propia.
Algunos vecinos vieron alucinados cómo su casa se quedaba sin parte del tejado, o completamente al aire libre.
Conforme los agujeros aparecían en los tejados, las chapas de uralitas se empotraban por doquier llevadas por el viento, incluso en vehículos en marcha.
Y todo en aproximadamente minuto y medio que duró el desastre natural.
Luego, el remolino dejó O Pazo y se plantó en la zona de A Somoza, O Barral y Vilas, a más de tres kilómetros. Allí, también en cuestión de un minuto, aún tuvo fuerza para destrozar viñas, eucaliptos de un grosor considerable, limoneros, postes de hierro y cemento, una gran valla del campo de fútbol, y varios tejados más. Incluso una farola que arrancó de cuajo. En plena noche el aguacero se metió de lleno en las casas de la población.
Sólo diez minutos después de las ocho de la noche (aunque a la comarca afectada le pareció una eternidad) el tornado desapareció por fin. Hubo entonces que, pese a la oscuridad, instalar lonas a los tejados para no pasar la noche a la intemperie. Los bomberos y el Grumir retiraban los árboles y postes de la luz que cortaban varias pistas. El sábado continuaron las reparaciones forzosas pese a la intensa lluvia que seguía asolando la región.
Afortunadamente, hoy la situación ha comenzado a mejorar. Habrá alternancia de nubes y claros con lluvia intermitente, los vientos serán moderados y conforme avance el día irán perdiendo intensidad.
Meteogalicia no quiso comprometerse a certificar que lo sucedido en Boiro y Rianxo fuera propiamente un tornado, aunque sí es cierto que tanto el viernes (especialmente) como el sábado existían las condiciones propicias para que se produjera este fenómeno, al haber inestabilidad atmosférica. Al año suele haber varios en Galicia. Lo habitual es que empiecen en el mar, como trombas marinas, y vayan hacia tierra.
Multitud de accidentes en la región: de ellos cuatro en el túnel coruñés de Os Castros
La lluvia y el viento provocaron ayer numerosos accidentes de tráfico en distintos puntos de A Coruña y comarca, sobre todo coincidiendo con los momentos de mayor intensidad del temporal.
A las 12.35 horas del sábado 20 de noviembre se registró en la ronda de Outeiro, a la altura del número 290, una colisión múltiple en la que se vieron implicados cuatro coches. Hubo varios heridos y una mujer de 44 años, de iniciales A.L.S., fue trasladada al hospital.
Por la tarde, el punto más crítico fue el túnel de Os Castros, avenida de acceso a la ciudad coruñesa. A las 15.20 horas, un accidente múltiple obligó a cortar uno de los carriles de acceso y provocó retenciones. Cuando apenas se habían retirado los vehículos implicados, una decena, a las 17.25 horas se produjo un segundo siniestro, también múltiple, prácticamente en el mismo punto. Una persona resultó herida. Poco después, sobre las siete de la tarde, se registró el tercer accidente en el túnel, y por la noche, el cuarto.
ASTURIAS
El temporal en Asturias dejó como principal destrozo los daños causados al cabildo de la iglesia parroquial de Santa María en el municipio de Luanco, poniendo en grave riesgo la seguridad del edificio religioso.
El suceso ocurrió alrededor de la siete de la mañana afectando a un perímetro costero de 50 metros. Un tramo de 25 metros del muro se desplomó tras el resquebrajamiento de la pared y la fuerza del mar horadó una parte de la pared causando un socavón de 20 metros de diámetro, afectando a la zona ajardinada. Dada la proximidad del edificio eclesiástico se teme por su seguridad pudiendo haber afectado su cimentación.
La Policía Local y una brigada de operarios municipales procedieron al acordonamiento de todo la zona dañada, que se halla incluida dentro del catálogo del Principado como Bien de Interés Cultural (BIC).
Las malas condiciones meteorológicas también fueron determinantes ayer en el derrumbe de un inmueble abandonado de la calle Vicente Jove, en el barrio gijonés de El Natahoyo. Ocurrió a media tarde del sábado y cayó sobre la acera y la calzada, afectando a tres vehículos y un ciclomotor que estaban estacionados en la vía pública. Pese a su aparatosidad, no hubo daños personales. Los bomberos efectuaron un derribo parcial de lo que restaba de la fachada principal para evitar desprendimientos.
Para Asturias el gran problema este fin de semana son las nevadas, que inauguran con fuerza la temporada otoñal.
La nieve caída en Asturias en las últimas horas ha provocado el cierre de los puertos de Cerredo y Leitariegos a vehículos pesados.
El puerto de Cerredo permanece abierto para el tráfico de vehículos ligeros pero en el de Leitariegos se hace necesario el uso de cadenas para que puedan transitar por él los turismos.
También han de usar cadenas los vehículos ligeros que pretendan circular por los puertos de Tarna, Somiedo y Ventana, informa el 112-Asturias.
Sigue hoy domingo la alerta naranja en Asturias por lluvia, viento y fuerte oleaje
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé para hoy domingo 21 de noviembre en Asturias que la cota de nieve se sitúe en torno a los 1.100 metros y que las temperaturas sufran un ligero a moderado descenso.
Asturias estará hoy de nuevo en alerta naranja (riesgo importante) por lluvia, viento y fuerte oleaje. Además, según las previsiones de la Aemet, seguirá la bajada de las temperaturas y de la cota de nieve, que se situará entre los 1.000 y los 1.400 metros. Con todo, el principal problema se derivará del viento, que soplará de componente oeste moderado y que se dejará notar principalmente en la costa. Ayer se llegaron a registrar rachas de 99 kilómetros por hora. No obstante, a partir del mediodía la borrasca ha comenzado a disminuir y la situación comenzará a normalizarse.
En cuanto a las temperaturas, en Oviedo se espera una mínima de 6 grados y una máxima de 12.
En Gijón, entre los 9 de mínima y los 13 de máxima, y en Avilés, entre 7 y 13 grados. En la mar, la Aemet anuncia viento de componente oeste con fuerza 4, amainando a noroeste fuerza 3. Habrá marejada, disminuyendo a marejadilla a lo largo de la jornada, con visibilidad regular por aguaceros.
La fuerza del viento ya se dejó notar ayer en la región, sobre todo en el litoral.
La máxima racha registrada por la Aemet se localizó en el Cabo Peñas, donde soplaron vientos de 99 kilómetros por hora.
En los observatorios de Avilés y San Antolín de Ibias, por su parte, quedó constancia de rachas de 84 kilómetros por hora.
Y si bien las temperaturas no sufrieron una caída notable, sí que fueron constantes las lluvias.
La comarca avilesina fue además la más perjudicada por las precipitaciones. En 24 horas, las que van desde las siete de la tarde del viernes hasta las siete de la tarde de ayer sábado, se recogieron 40,5 litros por metro cuadrado.
En Gijón, donde prácticamente tampoco dejó de llover en todo el día, el temporal descargó 29,8 litros por metro cuadrado hasta las 19 horas.
Por la mañana, Oviedo se libró de las fuertes lluvias, aunque éstas empezaron a caer con fuerza ya entrada la tarde. La capital asturiana sufrió sobre todo por el viento. La estación meteorológica de la capital, ubicada en El Cristo, registró rachas de 71 kilómetros por hora.
Las temperaturas fueron moderadas, con valores mínimos de 6,4 grados en Amieva o 7,9 en Oviedo. Las máximas se registraron en el Oriente, con los 15,5 grados de Llanes y los 15,6 de Amieva.
Además de Galicia y Asturias, también están hoy en alerta, en su mayoría por lluvia y viento, otras doce provincias. La borrasca afectará principalmente al norte peninsular, según la predicción de la Aemet. En concreto, Guipúzcoa, Vizcaya y Cantabria estarán en alerta amarilla por lluvias y rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora, además de alerta naranja por fuerte oleaje. Se espera que se produzca una mejoría a medida que avance la semana.
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